El USS Abner Read
El USS Abner Read - Naval History and Heritage Command

Hallan en Estados Unidos los restos de una batalla olvidada de la Segunda Guerra Mundial

Un equipo de investigadores acaba de encontrar en Alaska la popa del destructor USS Abner Read, hundida por el ejército japonés en 1943

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A pesar de la fascinación que sienten la mayoría de aficionados a la Historia por la Segunda Guerra Mundial, así como de la plumbea bibliografía que existe sobre la misma, aún existen episodios de la contienda que hace falta esclarecer. Algo que queda claro cuando se realizan hallazgos como el de la popa del destructor estadounidense USS Abner Read, hundido por un buque japonés cerca de la isla de Kiska (Alaska). Los restos de la nave de pabellón estadounidense habían permanecido ocultos en las profundidades marinas durante unos 75 años.

El descrubrimiento fue llevado a cabo por un equipo de investigadores del Scripps Institution of Oceanography de la UC San Diego. Gracias al empleo de sonar y submarino operado por control remoto, los especialistas hallaron a 88 metros de profundidad los restos de la popa del destructor.

«No había ninguna duda», dijo a Live Science el líder de la expedición, Eric Terrill. «Pudimos ver claramente la popa rota, el arma y el control del timón, todo en consonancia con los documentos históricos», añadió el oceanógrafo sobre la certeza de que los restos pertencen a al USS Abner Read.

En el momento de la batalla, el destructor se encontraba realizando labores de vigilancia en las proximidades de la isla de Kiska. Esta insula fue, junto a la isla de Attu, uno de los territorios que Japón logró arrebatarle a Estados Unidos durante la batalla de las islas Aleutianas, desarrollada entre 1942 y 1943. A pesar de que la popa del USS Abner Read se fue a pique por culpa de una mina japonesa, los marinos a bordo lograron salvar el resto del buque, que fue conducido por otros dos destructores hacia un lugar seguro.

«Este fue un daño catastrófico. Debería haber hundido todo el barco», explicó Sam Cox, conservador de la Marina y director del Naval History and Heritage Command, en un comunicado.

A pesar de los daños causados por la mina, el barco fue reparado y libró varias batallas más contra los japoneses en el Pacífico, antes de hundirse finalmente en noviembre de 1944.