Guirao junto a un cuadro de Murillo este martes en el Archivo de Indias - Foto: Raúl Doblado | Vídeo: Europa Press

El Gobierno anulará el Real Decreto de fusión entre el Teatro Real y el Teatro de la Zarzuela

Guirao señala como principal escollo encontrar la fórmula de integración de los trabajadores de la Zarzuela en la nueva fundación

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La fusión del Teatro Real y del Teatro de la Zarzuela no se producirá. El ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, ha decidido anular el Real Decreto (aprobado el pasado 20 de abril) que acordaba dicha fusión. No se trata de una suspensión temporal, sino que, como señala el ministerio en una nota publicada ayer, «en los próximos Consejos de Ministros el Gobierno materializará esta decisión derogando el actual Real Decreto y cuya entrada en vigor estaba pendiente de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado» -el sindicato Comisiones Obreras aseguró en otro comunicado que Guirao les había dicho que será en el Consejo de Ministros del próximo 29 de junio-.

El polémico decreto ha sido prácticamente el primer asunto que ha tenido que afrontar José Guirao desde su aterrizaje. Ya en su toma de posesión, el jueves, el nuevo ministro hizo un aparte con la directora general del Inaem, Montserrat Iglesias, y con el director de la Zarzuela, Daniel Bianco. Posteriormente, mantuvo reuniones con estas dos mismas personas; con Gregorio Marañón, presidente de la Fundación del Teatro Real, y con los representantes sindicales del Ministerio de Cultura y Deporte.

Precipitación

La clave de la decisión de derogar el Real Decreto ha sido la precipitación en la aprobación del Real Decreto, que dejó en su redacción un resquicio legal: no estaba resuelto el paso de los trabajadores del Teatro de la Zarzuela, ahora bajo el régimen de la Administración Central, a una fundación que, aun siendo pública, se rige como una empresa privada. Según fuentes del ministerio consultadas por ABC, «el temor a que los trabajadores acudieran a los tribunales por su subrogación y la seguridad de que estos les dieran la razón, con lo que habrían de ser readmitidos en la Administración, es lo que ha empujado a José Guirao a decidir la derogación».

La plantilla del Teatro de la Zarzuela está compuesta actualmente por doscientas cuarenta y dos personas: de ellas, seis son funcionarios y los doscientos treinta y seis restantes son personal laboral, cuya situación presenta menos problemas a la hora de ser subrogados por otra empresa.

Esto no significa, afirman las mismas fuentes. que se dé marcha atrás y todo regrese a la misma situación en que se estaba antes de que estallara el conflicto. Guirao quiere aprovechar la situación para impulsar una mejora en el funcionamiento del Inaem, que podría pasar incluso en el futuro por la fusión de ambos teatros, pero de manera estudiada. Aunque se barajó en el ministerio la propuesta de creación de una comisión interministerial que estudiara dicha mejora, La intención del ministro, según la nota publicada ayer, es incluir en el Real Decreto que derogue la fusión «la creación de un grupo de trabajo en el que estén presentes las Unidades Artísticas del Inaem y los representantes sindicales. El objetivo de este grupo de trabajo será lograr mejorar la gestión del Inaem, adaptarla a la naturaleza de sus actividades y potenciar su labor de difusión nacional e internacional de las artes escénicas y musicales».

Gregorio Marañón

Las reacciones a esta decisión ministerial no se han hecho esperar. Gregorio Marañón aseguraba ayer a este periódico que no estaba defraudado. «Tenemos en el Teatro Real un proyecto culturalmente muy ilusionante; estamos en el mejor momento de la historia de este coliseo, y ahora tenemos incluso el ánimo más ligero para seguir con nuestros objetivos. No nos quedamos huérfanos de proyecto». El presidente de la Fundación del Teatro Real (que iba a ser también el presidente de la fundación resultante de la fusión) insiste en su «alineación absoluta» con el ministro de Cultura y Deporte, y muestra su «respeto total» a la decisión adoptada ayer por Guirao.

Daniel Bianco

Quien no podía disimular ayer su satisfacción ante el anuncio de anulación del Real Decreto era Daniel Bianco, que se encuentra en Milán preparando junto a Emilio Sagi el estreno de una nueva producción de «Il Pirata» en la Scala. «Estoy feliz porque por fin hemos podido echar a andar; teníamos el teatro paralizado a la espera de ver cómo se desarrollaban los acontecimientos, y ya estamos nuevamente en marcha. Hemos puesto ya a la venta las entradas y los abonos para la temporada próxima, en la que tengo depositada mucha ilusión. No han sido fáciles estos meses; ver cómo producciones en las que se ha trabajado tanto no se podían estrenar ha sido muy duro».

También estaban felices los sindicatos; especialmente CC.OO., que se apuntaban el tanto por su política de movilizaciones, y que hoy ha convocado una asamblea para explicar a los trabajadores «los términos de este compromiso».