Las frases críticas de la RAE con el lenguaje no sexista

Ignacio Bosque, autor del informe «Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer», arremete contra diez aspectos de las guías publicadas por universidades, comunidades autónomas y sindicatos

madrid Actualizado:

La Real Academia Española ha dado una bofetada a los fanáticos del lenguaje no sexista al aprobar un informe del catedrático de Lengua Española de la Universidad Complutense Ignacio Bosque sobre «Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer» que arremete contra nueve guías de universidades, comunidades autónomas y sindicatos. Éstas son las frases críticas más destacadas del documento elaborado por el académico y ponente de la Nueva gramática de la lengua española.

1. Dejan al margen a los lingüistas

«La mayor parte de estas guías han sido escritas sin la participación de los lingüistas».

«Aunque se analizan en ellas no pocos aspectos del léxico, la morfología o la sintaxis, sus autores parecen entender que las decisiones sobre todas estas cuestiones deben tomarse sin la intervención de los profesionales del lenguaje, de forma que el criterio para decidir si existe o no sexismo lingüístico será la conciencia social de las mujeres o, simplemente, de los ciudadanos contrarios a la discriminación».

2. Contravienen las normas

«Los textos contienen recomendaciones que contravienen no solo normas de la Real Academia Española y la Asociación de Academias, sino también de varias gramáticas normativas».

«Las propuestas de las guías de lenguaje no sexista conculcan aspectos gramaticales o léxicos firmemente asentados en nuestro sistema lingüístico, o bien anulan distinciones y matices que deberían explicar en sus clases de Lengua los profesores de Enseñanza Media, lo que introduce en cierta manera un conflicto de competencias»

3. Dan una conclusión incorrecta de premisas verdaderas

«Entre los aspectos que comparten las guías de lenguaje no sexista destaca sobre todo una argumentación implícita que me parece demasiado obvia para ser inconsciente. Consiste en extraer una conclusión incorrecta de varias premisas verdaderas y dar a entender a continuación que quien niegue la conclusión estará negando también las premisas»

Se refiere al «hecho cierto de que existe la discriminación hacia la mujer en nuestra sociedad» (violencia doméstica, diferencias salariales, desigualdades en las tareas domésticas, sexismo en la publicidad...), a la «existencia de comportamientos verbales sexistas», la «abundante legislación» que propugna abolir el lenguaje sexista y la necesidad de «extender la igualdad social de hombres y mujeres y lograr que la presencia de la mujer en la sociedad sea más visible».

«De estas premisas correctas, se deduce una y otra vez en estas guías una conclusión injustificada que muchos hispanohablantes consideramos insostenible. Consiste en suponer que el léxico, la morfología y la sintaxis de nuestra lengua han de hacer explícita sistemáticamente la relación entre género y sexo».

4. Se confunde el verdadero sexismo verbal

«Se confunde, no sé si ingenua o deliberadamente, el verdadero sexismo verbal con la alarma infundada ante voces y construcciones sintácticas que mostrarían un uso supuestamente sexista del lenguaje»

«El rechazo a toda expresión del masculino destinada a abarcar los dos sexos es marcadísimo en las guías» cuando «hay acuerdo general entre los lingüistas en que el uso no marcado (o uso genérico) del masculino para designar los dos sexos está firmemente asentado en el sistema gramatical del español, como lo está en el de otras muchas lenguas románicas y no románicas, y también en que no hay razón para censurarlo»

5. Califica de sexistas a quienes tienen distinta sensibilidad

«Califica arbitrariamente de sexista al grupo -absolutamente mayoritario- de hombres y mujeres con una sensibilidad diferente»

«He tenido la oportunidad de revisar recientemente una selección de textos de Soledad Puértolas, Maruja Torres, Ángeles Caso, Carmen Posadas, Rosa Montero, Almudena Grandes, Soledad Gallego-Díaz, Ángeles Mastretta, Carmen Iglesias y Margarita Salas y puedo asegurar que ninguna de estas mujeres sigue las directrices contra el supuesto sexismo verbal que se propugnan en las guías»

6. Critican a la RAE

Bosque menciona que en la guía que patrocina la Junta de Andalucía se critica a la RAE porque en su edición de 1984 todavía aparecían sustantivos sin desdoblar en el Diccionario Académico y afirma: «A algunos parece molestarles que la RAE actualice sus obras con el curso de los años, ya que esta modernización los va privando de argumentos para criticarla».

7. No responden a preguntas

«Los lectores curiosos e interesados que lean con atención las guías de lenguaje no sexista se formularán un gran número de preguntas lingüísticas, pero me temo que buscarán inútilmente las respuestas entre sus páginas»

8. Se proponen para el lenguaje oficial

«Si se aplicaran las directrices propuestas en estas guías en sus términos más estrictos, no se podría hablar»

«Ahora que se trabaja para que el lenguaje de los textos jurídicos se acerque en alguna medida al español común, las propuestas para «visibilizar a la mujer» en el idioma parecen encaminarse en el sentido opuesto»

«Se acepta paradójicamente su propia artificiosidad al reconocer implícitamente que no tienen aplicación en la lengua de todos los días»

9. Entran en conflicto de competencias

¿Se le está diciendo al profesor que en sus clases de Lengua debe prescindir de los matices y que ha de anular cuantas diferencias sintácticas o léxicas sean necesarias para que prevalezca la visibilidad? Me parece que el conflicto de competencias no es tanto un problema legal cuanto una cuestión de responsabilidad profesional. También es, por consiguiente, un problema de conciencia».

10. Consideran el sistema lingüístico como un código de circulación

«Llama la atención el que sean tantas las personas que creen que los significados de las palabras se deciden en asambleas de notables, y que se negocian y se promulgan como las leyes»

Ignacio Bosque concluye su informe asegurando que el propósito último de las guías «no puede ser más loable», pero añade: «No creemos que tenga sentido forzar las estructuras lingüísticas para que constituyan un espejo de la realidad, impulsar políticas normativas que separen el lenguaje oficial del real, ahondar en las etimologías para descartar el uso actual de expresiones ya fosilizadas o pensar que las convenciones gramaticales nos impiden expresar en libertad nuestros pensamientos o interpretar los de los demás».