
En Francia, más del 90% del mecenazgo proviene de las PYMES
La ley de 2003 se lo tomó en serio y disparó la inversión de la sociedad civil en filantropía y cultura por los incentivos fiscales
CORRESPONSAL EN PARÍs Actualizado: GuardarEl mecenazgo ha creciendo en Francia de manera espectacular durante los últimos treinta años: el 2010, unas 40.000 empresas donaron unos 1.900 millones de euros, en condiciones fiscales particulares, para favorecer la realización de actividades culturales, sociales, deportivas, medio ambientales o humanitarias, nacionales e internacionales, de la más diversa índole.
Mecenazgo, el 2,1% del PIB en EEUU
Mecenazgo y filantropía ascendían al 2,1 % del PIB de los EE.UU. hace diez años. En Francia, el mecenazgo apenas asciende al 0,09 % del PIB. Pero ha crecido de manera muy significativa desde que André Malraux echó los cimientos de la política del mecenazgo francés, que culminaría con las leyes de 1987 y 2003, confirmando su utilidad pública y elaborando nuevas políticas de estímulo fiscal.
Durante el último quinquenio, el mecenazgo francés ha continuado creciendo y enriqueciéndose con nuevas modalidades de filantropía personal o empresarial, a través de un abanico creciente de estímulos fiscales, a los particulares, las pequeñas y medianas empresas y los grandes grupos internacionales.
Durante la presidencia de Nicolas Sarkozy (2007 – 2012), la gran novedad ha sido la irrupción en el mundo del mecenazgo de las pequeñas y medianas empresas. El 2011, un 32 % de las empresas francesas con menos de 100 empleados se beneficiaban de estímulos fiscales, gracias a sus donaciones y mecenazgo filantrópico. Las PYMES francesas aseguran hoy el 93 % del mecenazgo nacional.
El mecenazgo cultural solo es una parte del mecenazgo francés. El deporte, la educación, el medio ambiente, la investigación y la solidaridad internacional son otros terrenos privilegiados por las pequeñas y grandes empresas francesas que se benefician de los estímulos fiscales que permiten realizar actividades de difícil financiación pública.
El Estado lo canaliza
El Estado canaliza el mecenazgo, pero hay muchos otros grandes actores públicos y privados. La Fundación Francia, creada por André Malraux, canaliza los trabajos de unas 500 fundaciones privadas. Y otras 400 fundaciones trabajan muy distintos terrenos del mecenazgo particular o empresarial.
Los estímulos fiscales del Estado son muy diversos. A grandes rasgos, las obras de interés “general” se benefician de la desgravación completa del 66 % de las donaciones, con un techo del 20 % de la renta imponible. Las organizaciones que realizan trabajos de ayudas a personas en dificultades se benefician de la desgravación del 75 % de las sumas donadas.
Cuando las donaciones superan el 20 % de la renta imponible, el excedente puede desgravarse durante los cinco años siguientes.
Al mecenazgo directo, con desgravación fiscal directa, es necesario añadir muchas otras modalidades de “diálogo” entre PYMES, grandes empresas y obras culturales de interés público. Con frecuencia, por ejemplo, es tradicional que los grandes museo nacionales asocien a los mecenas de sus grandes exposiciones. Y la gestión de trabajos, publicación de obras de interés público, pueden acogerse a muchas modalidades de estímulo fiscal.
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