Fino teórico

Salvador PÉREZ ARROYO, Catedrático de la Escuela de Arquitectura de Madrid
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La desaparición de Ignasi de Solà-Morales nos deja un vacío singular. Este arquitecto catedrático de Composición de la Escuela de Arquitectura de Barcelona representaba un particular y raro mestizaje entre el mundo teórico de la crítica y una dedicación no menor a la práctica profesional. Entre sus obras muy numerosas, algunas con Rafael Moneo, hoy recordamos su contribución con Fernando Ramos a la reconstrucción del Pabellón de Alemania realizado por Mies Van der Rohe para la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 y su reconstrucción del gran teatro del Liceo después de su incendio en el 31 de enero de 1994. Estos dos edificios representan dos tipos distintos de intervención. En el pabellón se aceptaba con el fundamento de todos los estudios históricos necesarios la recreación escenográfica de una pieza de gran valía objetiva por sus cualidades espaciales y su papel de hito del movimiento moderno.

En la reconstrucción del Liceo incendiado se pretendía devolver a sus usuarios una máquina musical mejorada y modernizada al tiempo que se les devolvía a éstos igualmente una pieza de su historia local más querida. Las dos obras se resolvieron con habilidad y maestría y sin duda ISM contribuyó a ello. A este arquitecto le debo una gran cantidad de información cuando yo trabajaba para el proyecto de reconstrucción de la Fenice de Venecia incendiado el 26 de enero de 1996. En esta época los periódicos italianos alababan la labor de los técnicos catalanes envidiosos de su capacidad operativa frente a la paralización sine die del teatro veneciano.

Pero ISM fue sobre todo un fino teórico y un hombre de gran proyección internacional. Era conocido e invitado en casi todas las universidades y pertenecía a un sinfín de proyectos editoriales y de revistas. Fue un adelantado en estudiar el urbanismo norteamericano de principios del XX y particulamente un buen conocedor de la obra de W. Hegemann también un excelente conocedor de las teorías modernas de la restauración. Su finura intelectual era proverbial y su capacidad para captar la atención en sus conferencias con magistrales interpretaciones nos permitirá recordarle como un gran profesor. Ha muerto mientras se juzgaba el premio de arquitectura Mies Van der Rohe.