El fin del exilio de Alberti cierra el primer seminario de su centenario

El retorno de Rafael Alberti a España en los inicios de la democracia y su influencia en obras como «Versos sueltos de cada día» cerró el primer seminario que analiza su trabajo en el centenario de su nacimiento. Luis García Montero fue el encargado de cerrar el ciclo, en el que han participado Felipe Benítez Reyes, Ana María Moix, Aitana Alberti y Caballero Bonald, entre otros.

RAÚL RAMOS. CÓRDOBA
Actualizado:

Rafael Alberti hubo de conjugar «la soledad» que sentía al volver a una España que no era la suya y el «contacto con la multitud» al que le obligaba su prestigio intelectual. La vuelta del poeta gaditano a Madrid en los inicios de la democracia presidió la conferencia de clausura del congreso «Alberti y las ciudades», que ayer clausuró el poeta Luis García Montero, y una lectura de poemas del autor gaditano, en la que intervinieron José Manuel Caballero Bonald y Ana María Moix, y en la que estuvo ausente José Hierro por problemas de salud.

García Montero señaló que Alberti «sufrió un importante proceso de cambio en su regreso a España, que se refleja en el gran libro de su última etapa, «Versos sueltos de cada día»». En esta obra, «su diálogo con España se sustenta en los recuerdos más profundos que se traducen en la incorporación de imágenes sobre la guerra civil, la Andalucía de su juventud o la bahía gaditana», indicó el poeta. Esta emoción constante con el pasado marca un ámbito de soledad que choca con la nueva realidad del poeta, que ha de estar siempre presente en los actos culturales más significativos -conferencias, encuentros con jóvenes autores o lecturas masivas- de la «nueva España» que se asoma en los inicios democráticos.García Montero recordó que Rafael Alberti es en 1977 «el poeta que vuelve a su país con un marcado vitalismo y que apuesta por acercarse y vivir como un español de fines del siglo XX, pero que es consciente de que retorna a unas ciudades que ya no conoce». El que su esposa, María Teresa León, ya enferma, no tuviera consciencia de la vuelta a la patria perdida marcó el devenir personal y creativo del poeta gaditano.

La escritora Ana María Moix sustituyó a su hermano Terenci -ausente por enfermedad- para hablar del Alberti que vivió y escribió en Roma, un poeta que «volvió a la poesía luminosa que, a veces, las circunstancias le obligaron a esconder. Roma, la sensualidad de su gente y su paisaje devuelven la luz a la obra de Rafael Alberti».

Pese a su ausencia, Terenci Moix envió un escrito a los organizadores del encuentro en el que repasa sus vivencias y recuerdos de «los Alberti» en su exilio romano. Así, refleja que «de las cosas que en Roma me gusta hacer, ninguna como la visita a los Alberti, con la garantía de que las horas pasarán demasiado raudas y será necesario buscar otro pretexto para seguir la tertulia».