El eurodiputado popular, Axel Voss, a la izquierda, celebra la aprobación de la directica de derechos de autor en el Parlamento Europeo
El eurodiputado popular, Axel Voss, a la izquierda, celebra la aprobación de la directica de derechos de autor en el Parlamento Europeo - EFE

Europa da el primer paso para apoyar la supervivencia de la prensa

El Parlamento Europeo aprobó ayer su nueva directiva de derechos de autor para adaptarla al mercado único digital

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El Parlamento Europeo aprobó ayer su posición en la negociación de la nueva directiva de derechos de autor para adaptarla al mercado único digital. El texto se considera favorable al reconocimiento de los derechos de autor de los creadores, incluyendo a los periodistas y medios de comunicación, frente al interés de las grandes compañías de internet, que se han opuesto ferozmente a su aprobación. Hasta en los alrededores del propio edificio del Parlamento en Estrasburgo había pintadas en el suelo denunciando la supuesta censura que ven en este texto. Después de haber rechazado una primera versión en junio, los eurodiputados aprobaron ayer la nueva propuesta por 438 votos a favor, 226 en contra y 39 abstenciones.

El texto había sido propuesto por la Comisión Europea en septiembre de 2016, lo que significa que solo queda por pactar la posición del Consejo Europeo, donde son los países los que legislan. Si los países están de acuerdo con la posición del Parlamento, esta será la definitiva. Si aprueban un texto diferente, será necesaria una negociación de las tres instituciones. Si se aprueba, será el primer gran intento de armonizar la legislación europea en este campo con los nuevos usos que se producen en el entorno digital y las redes sociales. La discusión ha suscitado opiniones encontradas y, en general, los populistas de izquierda y derecha se han opuesto al proyecto, invocando razones de respeto a la libertad de expresión.

Artículos polémicos

La cuestión más polémica ha sido el principio que se refleja en los artículos 11 y 13 del texto y que es la base para establecer que las plataformas digitales como Google, Facebook o Youtube deban asegurarse que los materiales que se difunden entre sus usuarios respetan los derechos de sus autores. Para ello deberán desarrollar mecanismos para controlarlo, igual que se ha hecho con la música que los particulares utilizan para sus vídeos.

Además, el artículo 11 de la directiva otorgará a editores de prensa el derecho a reclamar compensaciones a aquellas plataformas digitales en las que se comparten sus artículos o fragmento de los mismos, con el objetivo de que puedan obtener «una remuneración justa y proporcionada» para los periodistas. El mecanismo incluye también disposiciones para que ese sistema discrimine también a los contenidos libres, sin derecho de autor. En la misma jornada, aunque en otro debate, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha dicho que prepara una legislación que obligue a retirar propaganda terrorista que aparezca en internet en menos de una hora. En la explicación de voto, algunos diputados han querido hacer constar su desacuerdo por los que consideran una censura en internet. Julia Reda, ponente en la sombra de los verdes, dijo que «la mayoría de eurodiputados y eurodiputadas están satisfechos con los cambios cosméticos e ignoran las protestas estruendosas del mundo científico y la sociedad civil». Sin embargo, las asociaciones europeas de autores y de editores de medios de comunicación han celebrado esta decisión.

La recepción de la reforma de los derechos de autor se dividió entre las asociaciones de internautas y las empresas tecnológicas (en contra), y los creadores y las sociedades de derechos de autor (a favor). «Es como si se pretendiera hacer responsable a los fabricantes de vehículos de la conducción temeraria», afirmó a Efe Simona Levi, portavoz de «Xnet» y miembro de la Coalición Europea «Save the internet», que fue, precisamente, el nombre del hashtag utilizado en Twitter para cargar contra la medida. Siguieron su camino la Asociación de Startups y la Asociación de Internautas, entre otros colectivos.

Por su parte, los creadores y gestores de derechos de autor aplaudieron la medida como un buen primer paso. «Parece que marca un cambio de rumbo. Parecía que internet era omnipotente, pero ahora se está invocando el derecho, el derecho legítimo de los creadores y las instituciones culturales frente a los intereses económicos de los gigantes tecnológicos», explica el escritor Lorenzo Silva a este diario.

Reacciones

En el mismo sentido opinó Abel Martín, director general de la entidad de gestión de Artistas e Intérpretes Españoles (Aisge). «La cultura, en este contexto de globalización, es el valor intangible más importante con que contamos en Europa, y mal vamos si estuviésemos dispuestos a cedérselo a las multinacionales tecnológicas», aseveró.

También celebró la medida la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), que declaró a Efe que esta se trata de una nueva propuesta «crucial para garantizar que los periodistas puedan ganarse la vida con su trabajo y que sean independientes en sus informes».