Este domingo, nueva entrega del mejor cine con ABC: «Bailando con lobos», cuarto título de «Los Oscar»

El próximo domingo los lectores de ABC podrán adquirir, por sólo 475 pesetas más con el cupón que publicaremos mañana sábado, «Bailando con lobos», el cuarto título de la colección «Los Oscar», una selección de doce películas representativas del mejor cine de los últimos años, todas galardonadas por la Academia de Hollywood. Este gran filme logró siete de las estatuillas en 1991.

MADRID. ABC
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Kevin Costner se consagró espectacularmente como actor y director con su primer largometraje, «Bailando con lobos», con el que se sumó a la interesantísima recuperación del «western» que culminaría la también magistral «Sin perdón» (1992), de Clint Eastwood. A ese regreso a las historias del oeste, Costner unió un mensaje inequívocamente ecologista, de respeto y amor por la naturaleza y muy en sintonía con esa sensibilidad que ha marcado claramente los años noventa. Este primer filme de Costner fue un comienzo fulgurante como director que hacía presagiar un futuro profesional mejor que el que, al menos hasta el momento, ha mantenido con sus siguientes películas. Pero, como decían en aquel «western» del maestro Ford, eso ya es otra historia.

EL MEJOR FILME DE 1991

«Bailando con lobos», que fue la gran película de 1991, logró siete de los doce Oscar a los que aspiraba en la edición de ese año. En su haber sumó los de mejor filme, director (Kevin Costner), fotografía (Dean Semler), montaje (Neil Travis), sonido ( Bill W. Benton, Jeffrey Perkinns, Gregory H. Watkins y Russell Williams), música original (John Barry) y guión adaptado (Michael Blake, que trabajó sobre una novela propia). Del impacto del filme da idea de que ganara en la recta final de los Oscar a finalistas del calibre de «Uno de los nuestros» y «El padrino III», y Costner a los respectivos directores de esos títulos, Martin Scorsese y Francis Ford Coppola, amén de a Barbet Schoeder, candidato por «El misterio von Bulow», y Stephen Frears por «Los timadores».

En la cosecha de la Academia de Hollywood, «Bailando con lobos» se quedó sin estatuillas al mejor actor (otra vez Costner), actriz de reparto (Mary McDowell), actor de reparto (Graham Greene), dirección artística (Jeffrey Beecroft y Lisa Dean) y vestuario (Elsa Zamparelli).

Diez años después, se consolida en la memoria como un maravilloso filme de los que dejan poso profundo por el cúmulo de elementos que contiene y la calidad de las sensaciones que nos suscita. Grandes paisajes, un argumento que cuenta con importantes bazas épicas y, al tiempo, posee vigorosos componentes líricos, estupendos intérpretes y una intensa y humanísima historia de evolución personal y búsqueda del propio destino, cuyo mensaje implícito es el de que debe apostarse siempre por la autenticidad.

Por la sinceridad que transmite su mirada, su aplomo y apostura personales y su estilo de interpretación, Kevin Costner fue saludado entonces como el más legítimo heredero de Gary Cooper. Entre sus compañeros de reparto en este filme sobresalen la estupenda Mary McDonnell, un rostro habitual en numerosos repartos del cine norteamericano, y el sólido Graham Greene, imponente en papeles de indio.