Este domingo, el mejor cine con ABC: «El silencio de los corderos», último título de «Los Oscar»

El próximo domingo los lectores de ABC podrán adquirir, por sólo 475 pesetas más y con el cupón que publicaremos mañana sábado, «El silencio de los corderos», último título de la colección «Los Oscar», una selección de doce de las mejores películas de los últimos años, todas galardonadas por la Academia de Hollywood. Este filme de Jonathan Demme logró los cinco Oscar más importantes en 1992.

MADRID. ABC
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Sólo tres películas en la historia han logrado hacerse con los cinco Oscar considerados de mayor peso (mejor película, mejor director, mejor actor, mejor actriz y mejor guión). La primera fue, en 1934, la maravillosa «Sucedió una noche», de Frank Capra; la segunda, en 1975, «Alguien voló sobre el nido del cuco», de Milos Forman, y la tercera, en 1992, «El silencio de los corderos», de Jonathan Demme.

A partir de «El silencio de los inocentes», una novela de Thomas Harris, Demme puso en pie un inquietante thriller que renovó las fuentes de fascinación por las flores del mal a través de un personaje tan atractivo como letal, el psiquiatra caníbal Hannibal Lecter. Tal espécimen humano, que combinaba los rasgos de varios asesinos reales (Ed Gein, Ted Bundy y Gary Heidnick), necesitaba la fuerza de un gran intéprete para adquirir verosimilitud y dimensiones cinematográficas. Y lo encontró en el británico Anthony Hopkins, cuya impresionante creación le valió un merecido Oscar. El genial actor, candidato posterior e infructuosamente en otras tres ocasiones —«Lo que queda del día» (1993), «Nixon» (1996) y «Amistad» (1997)— confesaba haber concebido la peculiar voz de Lecter como «una combinación entre Truman Capote y Katharine Hepburn». Y un dato curioso, el papel que le consagró internacionalmente fue antes ofrecido a Gene Hackman.

Frente a él, una menuda y afilada actriz, Jodie Foster, que logró su segundo Oscar —el primero lo obtuvo por «Acusados», en 1989— por su creación de la atribulada agente Clarice Starling, quien, al tiempo que sigue los pasos a un asesino repugnante, logra calmar las tormentosas secuelas de una infancia difícil. El papel de Foster había sido propuesto previamente por Jonathan Demme a la frágil Michelle Pfeiffer que declinó la oferta; aún debe de estar arrepintiéndose.

Alicia Christina Foster, éste es su nombre real, nacida el 19 de noviembre de 1962 en Los Ángeles, fue una precoz candidata al Oscar en 1977 por su papel de prostituta adolescente en «Taxi Driver», de Martin Scorsese. Posteriormente volvió a ser propuesta en 1995 por «Nell». Además, ha dirigido un par de películas, «El pequeño Tate» (1991) y «A casa por vacaciones» (1995). Y para el año 2002 tiene prevista otra titulada «Flora Plum».

De la fascinación y el interés despertados por las andanzas de Lecter puede dar idea la expectación con la que se esperaba una nueva aparición cinematográfica del culto antropófago, tanto que ha dado nombre a la secuela estrenada recientemente, «Hannibal», en la que Ridley Scott ha reemplazado a Demme en la dirección y la pelirroja Julianne Moore a Jodie Foster.

«El silencio de los corderos» queda instalada por derecho propio en la historia del cine como uno de los más brillantes y desasosegadores thrillers jamás rodados. Una película de las que hay que conservar.