España le toma la palabra a Santos sobre su oferta de cooperación en el galeón San José

La carta de Borrell a las ministras colombianas de Exteriores y Cultura marca la firme posición de España y tiende puentes frente a este espinoso asunto

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España ha pedido al Gobierno de Colombia que, «a la mayor brevedad», negocie «un memorándum de colaboración que permita la participación de arqueólogos y especialistas españoles en las labores de recuperación del pecio» del galeón San José «y en la posterior labor de divulgación y exposición museística de las piezas recuperadas». Esta petición, que consta en la carta enviada por nuestro ministro de Exteriores, Josep Borrell, a su homóloga colombiana, María Ángela Holguín, con copia a la ministra de Cultura, Mariana Garcés, «no supondría un cambio de posición de España con respecto a la titularidad del pecio, que el Derecho Internacional reconoce como buque de Estado, ni al carácter de cementerio submarino del mismo, ni a la oposición a la explotación comercial del pecio que sostiene España, la comunidad científica internacional y la Unesco», dice el ministro en la misiva entregada al Gobierno colombiano.

Esta carta había sido ya un movimiento pensado por el anterior Gobierno y debatida entre los exministros Dastis y Méndez de Vigo que el nuevo responsable de Exteriores no ha dudado en convertir en uno de los primeros asuntos puestos en marcha de su gestión.

Borrell continúa analizando la Asociación Público Privada (APP), un modelo de licitación elegido por Colombia para esta empresa, en la que el diseño ha recaído sobre una compañía en la que figuran conocidos cazatesoros, como demostró ABC en sus investigaciones. «Nos preocupa [el pliego para la licitación de la APP] y pone en entredicho los principios de Derecho Internacional aplicables al caso, con independencia de su plasmación en la Convención de la Unesco sobre el Patrimonio Subacuático y de la que Colombia, desafortunadamente, no es signataria».

Así ayudamos a Colombia

En la misiva, el nuevo ministro de Exteriores español afirma con todo el sentido que «esperamos que esta decisión no impida concretar los ofrecimientos de colaboración del Gobierno de España para explorar conjuntamente los restos del San José y dé continuidad a una etapa histórica reciente en la que España se ha significado por el incondicional apoyo que ha venido prestando al Gobierno de la República de Colombia». Ese recordatorio de las buenas relaciones en los últimos años debería tener una respuesta positiva de la nueva Administración de Iván Duque, reciente ganador de las elecciones presidenciales.

En efecto, Josep Borrell extiende en su misiva la explicación de ese apoyo incondicional, un balance que debería haber bastado para que Santos hubiera obrado de un modo diferente. Dice así: «A lo largo de estos años, España ha demostrado sobradamente ser una nación amiga de Colombia en los momentos de mayor necesidad, y la ha respaldado en todas las ocasiones, en todos los foros. Y ello pese a las dificultades; por citar solo dos ejemplos, con las largas y duras negociaciones con la Unión Europea sobre los requisitos de viaje exigibles a los ciudadanos colombianos, o durante el proceso de paz impulsado por el presidente de la República». Por si fuera poco, se recuerda que en el terreno cultural «no hay una nación más comprometida que España con la preservación del patrimonio histórico cultural de Colombia», y señala los recursos y esfuerzos puestos por nuestro país en los centros históricos de Popayán, Cartagena de Indias, la Albarrada de Santa Cruz de Mompox, entre otras iniciativas de cooperación.

En el último tramo de la misiva, Borrell insiste «en que el galeón San José es la tumba de 600 marinos españoles que cayeron luchando contra la flota inglesa. El Derecho Marítimo internacional vigente, las convenciones de la Unesco y, sobre todo, las normas consuetudinarias aceptadas por todas las naciones desde hace siglos, exigen que un pecio de estas características sea tratado con el respeto que merece ese navío de guerra, hundido en difícil combate, con toda la tripulación a bordo». Y sigue: «La memoria de la tripulación del San José demanda que la Armada y el Gobierno de España se involucren en los trabajos tendentes a la recuperación del pecio, en estrecha y amistosa colaboración con las autoridades marítimas responsables de la República de Colombia».

Concluye con la mano tendida: «Habiendo buena voluntad por ambas partes, tengan por seguro que el margen de negociación de España es amplio». Y presión: «Les escribimos con la esperanza» de que Colombia y España «puedan seguir colaborando en la preservación del patrimonio cultural compartido, como hemos venido haciendo históricamente».

Observadores consultados por ABC aplauden el envío de esta carta que, «sin duda, debía haber sido enviada con anterioridad».