«Ensayo de orquesta» de Fellini, convertido en ópera

ROMA. ABC
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La película de Federico Fellini «Ensayo de orquesta», una parábola sobre el poder ejercido de manera autoritaria, se ha convertido en ópera gracias a una versión libre del italiano Giorgio Battistelli. Fellini la rodó en 1978, en un momento de conflictos sociales e ideológicos y violencia terrorista en Italia; en ella reflejaba las tensiones entre los integrantes de una orquesta y frente al director dictatorial. La cinta causó gran polémica, pues en su momento no se entendieron las alusiones y alegorías del cineasta.

Años después, el compositor y profesor de música Giorgio Battistelli recibió el encargo del director del Coro del Teatro de Estrasburgo para que escribiera una ópera que sirviera para animar a sus cantantes, a los que consideraba instalados en la rutina del repertorio clásico. Amante de las obras de Fellini, a Battistelli, según informa Efe, se le ocurrió aprovechar la historia original, aunque sin la visión socio-política del realizador. Como en la película, esta ópera, cuyo estreno estaba previsto anoche en Roma, se apoya en el trabajo de la orquesta, que desarrolla sonidos cada vez más vivaces que simbolizan la revuelta contra el poder del director y que llegan al final a un caos en el que todos se ven envueltos antes de poder resurgir.

La música es nueva, aunque en ella se encuentra el eco de algún pasaje que para la película escribió Nino Rotta, el habitual compositor de las películas de Fellini. Integrada por seis escenas, esta ópera llega ahora a Italia con dirección escénica y vestuario del alemán Denis Krief. que distribuye a los músicos en una sala totalmente blanca. De esta manera existe una orquesta, la del propio teatro romano, oculta a los ojos del público en el foso, y otra figurada sobre el escenario, en la que, aparte de los cantantes solistas, cobran protagonismo los integrantes del coro, hasta el punto de que varios de ellos imitan el sonido de los instrumentos que presuntamente hacen sonar.

Battistelli comentó al cineasta su deseo de hacer una ópera del filme, pero el director, fallecido en 1993, no se mostró muy interesado en el asunto. No es la primera vez que Fellini inspira una manifestación artística distinta al cine ya que, recientemente, se estrenó el ballet «La dolce vita», inspirado en la película homónima.