Ellas toman la imagen
Marcela Gómez Montoya, una de las promesas del cine colombiano

Ellas toman la imagen

Las mujeres colombianas ya tiene su espacio propio de expresión en el Festival de Cine de Cartagena de Indias. La segunda edición de Cine Mujer se presentó y su acogida fue tan buena como la calidad de las cineastas protagonistas

INÉS MARTÍN RODRIGO I CARTAGENA DE INDIAS
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Ni rastro de tufillo a rancio feminismo. Cine Mujer, el espacio que el Festival de Cine de Cartagena de Indias dedica a las cineastas colombianas, echó a andar por segundo año consecutivo luciendo sus mejores galas y desprendido de todo complejo sexista menospreciativo hacia el género opuesto. “Queremos apoyar a un sector marginado tanto por los hombres como por las propias mujeres”, reconoció Camila Valentina Sepúlveda, una de las participantes.

Las palabras de Camila pueden servir de escueta pero comprometida declaración de intenciones de una iniciativa que cada vez cuenta con más adeptos. Si el año pasado, a pesar del apoyo del Women’s International Film Festival, el número de trabajos participantes no fue muy significativo, este año esa cifra ha crecido exponencialmente. Un crecimiento que se debe, en parte, a la progresiva expansión internacional de cineastas colombianas vinculadas a Cine Mujer como Adriana Lago o Tatiana Villacob, además de la indudable contribución de instituciones como la Mujer Es Audiovisual o Mezza Films (la productora de William Mezza organiza el FEGUIM, un festival de guión para mujeres que el año pasado contó con 103 obras a concurso).

La idea nació, en palabras de Gerardo Núñez (hijo del fundador del festival), “porque hay una necesidad grande de apoyar el cine de la mujer colombiana”. Esa necesidad se vio recompensada gracias a la labor de Margarita Sorok en el Festival de Cine de Cartagena, cuyo objetivo es “darle la oportunidad a las creadoras de presentar sus obras y que éstas encuentren patrocinio dentro y fuera del festival”. Y es que si hace 100 años la lucha en Cartagena fue por la libertad, ahora es por la dignidad de la mujer y qué mejor forma de luchar que hacerlo a través de la imagen, proyectando historias construidas desde la mirada de las jóvenes cineastas.

Otro de los puntos importantes de Cine Mujer según Amanda Sarmiento, representante de Mujer Es Audiovisual, “es encontrar espacios de conexión entre las mujeres que trabajamos en el campo audiovisual. Es también muy importante que aprendamos a gestionar bien los recursos para lograr un buen posicionamiento en el mercado audiovisual nacional”. Eso sí, avisa Sarmiento para navegantes con ganas de trifulca de géneros: “Somos un grupo de mujeres pero estamos abiertas a los hombres, a los que amamos y respetamos”.

Gracias a la labor de Sorok, Núñez, Sarmiento y del propio ayuntamiento de Cartagena de Indias, pudimos disfrutar de las miradas de hasta doce mujeres, futuras directoras de cine y hoy aspirantes a conquistar el cinéfilo corazón de los presentes. Conquista que a buen seguro lograron en la mayoría, pues sus historias, ya fueran cortos, largometrajes, ficción, documental o animación (así de variada fue la muestra), parten de la esencia base de todo producto del séptimo arte: están contadas con la sensibilidad del que entiende la creación cinematográfica como un artesanal oficio.

Así quedo demostrado con la historia de “Aura”, un onírico cortometraje dirigido por Vanessa Pérez y basado en la novela homónima de Carlos Fuentes (dice la autora que se enamoró del relato en la adolescencia y siempre soñó llevarlo a la gran pantalla) o con los musicales “Lugares Comunes” (el corto está basado en el discurrir de una pieza de Astor Piazzola) de María Angélica Chalela, la única obra de animación de la muestra porque “hoy en día la fantasía todavía tiene vigencia”, según defendió la directora.

Poderosa ficción narrativa que rivalizó en igualdad de condiciones con la realidad cinematográfica hecha celuloide de la mano del género documental. Si bien “El islote” (Julieta Romero, Gina Romero y Fara Alíes) muestra la súper poblada cotidianidad de los habitantes de una isla cercana a Cartagena (tan peculiar es la vida en “El islote” que tienen que enterrar sus muertos en islas cercanas), “Migración” (Marcela Gómez Montoya) muestra una historia (más) de inmigración que va de lo íntimo a lo universal. El hecho de que ambas películas participen en la Competencia del Festival en el apartado de Nuevos Creadores da buena cuenta de que las aportaciones del trío de cineastas de “El Islote” y de Marcela Gómez Montoya no son meras casualidades testimoniales (van a llegar y se van a quedar, háganme caso).

Y faltaría por citar a Natalia Alvarado, Helena Salguero, Talia Osorio, Magola López, Aura Hernández y tantos otros nombres propios que van tomando la imagen en voz alta y aspiran a ser las próximas “Sofía Coppola” iberoamericanas. Y eso que no tiene “padrino”.