El Duque de Calabria, en su despacho
El Duque de Calabria, en su despacho - MONTSE VELANDO

Duque de Calabria: «Solo conociendo la historia podremos entender nuestro presente»

Nace el premio Órdenes Españolas, dotado con 60.000 euros, para reconocer el estudio de la historia

MadridActualizado:

«Solo conociendo la historia podremos entender nuestro presente». Así lo afirma Pedro de Borbón-Dos Sicilias, Duque de Calabria y presidente del Real Consejo de las Órdenes de Caballería de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa. Y ese deseo de conocer mejor la historia y fomentar la investigación es lo que ha llevado a crear el premio Órdenes Españolas, que distinguirá al historiador de cualquier parte del mundo cuyo trabajo de investigación histórica haya alcanzado general reconocimiento y siempre que alguna parte de su obra esté relacionada con lo hispánico y su proyección en el mundo.

Este premio, que está dotado con 60.000 euros, será de carácter anual y lo gestionará la Fundación Lux Hispaniarum, que canaliza la mayor parte de las actividades sociales y culturales de las Órdenes Españolas. El plazo para la presentación de candidaturas termina el 28 de febrero próximo y el jurado, que preside el Duque de Calabria, deberá emitir su fallo no más tarde del 15 de abril con el fin de que se entregue durante el mes de mayo.

«Las Órdenes Españolas de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa son historia viva desde el siglo XII y desde entonces han ejercido una influencia muy importante en distintas etapas de la historia de España», explica Pedro de Borbón-Dos Sicilias. «Como uno de los objetivos siempre ha sido la divulgación cultural, nos hemos propuesto contribuir al desarrollo de la investigación histórica con este nuevo galardón. Queremos apoyar el lugar en el mundo que ocupa la investigación historiográfica, reconocer esta investigación allá donde se haya producido, investigación que en parte o de alguna forma esté relacionada con lo hispánico». Su deseo es que el premio Órdenes Españolas «se convierta con el tiempo en la distinción más ilustre de la ciencia histórica a nivel internacional», dice. «Trabajaremos con tesón y humildad para lograrlo».

El jurado

Con ese fin, se ha cuidado especialmente la selección de los miembros del jurado. «Entre sus miembros figuran académicos e historiadores de sólida reputación como investigadores. Son ejemplos de vidas dedicadas a conocer mejor nuestro pasado», añade el Duque de Calabria. Como vocales del jurado figuran Alfredo Pérez de Armiñán de la Serna, presidente de Patrimonio Nacional y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; Carmen Iglesias Cano, directora de la Real Academia de la Historia; Hugo O’Donnell, censor de la Real Academia de la Historia; Feliciano Barrios Pintado, secretario de la Real Academia de la Historia; Luis Antonio Ribot García, miembro de la Real Academia de la Historia; Marcelino Oreja Aguirre, presidente de honor de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas; Juan Miguel Villar Mir, colaborador; Juan Manuel González Serna, patrocinador; Carlos de Palacio Oriol, colaborador; Manuel Gullón de Oñate e Íñigo Moreno de Arteaga, correspondiente de la Real Academia de la Historia. Álvaro Mariátegui Valdés e Iñigo Churruca Bonilla formarán parte del jurado, pero sin voto.

Las Universidades también ocupan un papel central en este premio. «El candidato puede ser propuesto por las universidades que tengan departamento de Historia, pero también por las academias y las instituciones que cumplen el mismo cometido, así como por el Real Consejo de las Órdenes, los representantes de las instituciones patrocinadoras y el presidente de Patrimonio Nacional. Debemos como sociedad seguir apostando por la universidad como el medio más riguroso para difundir el conocimiento. Es nuestra principal herramienta para construir el futuro», añade.

Cada propuesta deberá contener el nombre y nacionalidad del candidato, su currículum vitae, libros editados y otras publicaciones, conferencias, artículos, vida lectiva y académica, premios y distinciones obtenidos y cuanta información sea conveniente para conocer la trayectoria científica del candidato y el alcance de su obra y estudios. El jurado podrá solicitar más información de la inicialmente presentada, por lo que es muy recomendable enviar las candidaturas con suficiente antelación a la fecha límite de recepción. No se aceptan candidaturas a título póstumo y el premio no podrá compartirse.