El dramaturgo francés Grumberg publica «Tal vez soñar»

MADRID.Pedro Manuel Víllora
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Jean-Claude Grumberg (1939) no es un autor muy conocido en España, a pesar de que haya escrito guiones cinematográficos para François Truffaut y Constantin Costa-Gavras, y a pesar de que en 1994 se estrenase en el Teatro Alfil un espectáculo compuesto de varias piezas cortas suyas y titulado «Los otros». En Francia, sin embargo, está reconocido como uno de los dramaturgos más valiosos de las últimas décadas, así como de los más premiados: entre otros muchos galardones, ha recibido en dos ocasiones el premio Molière.

RESONANCIAS HAMLETIANAS

Grumberg ha estado en España para presentar la edición en nuestro país de una de sus obras más recientes: «Tal vez soñar». Este texto, de innegables resonancias hamletianas («Morir, dormir... tal vez soñar», anhela el príncipe danés), acaba de ser publicado por la revista «Primer acto» en una traducción realizada por Santiago Martín Bermúdez. Éste, asimismo autor teatral, musicólogo y libretista de ópera, conoció a Grumberg hace tres años con ocasión de una entrevista que debía realizarle para «Las puertas del drama», revista de la Asociación de Autores de Teatro. «Me ha conmovido la publicación por una revista y una asociación independientes. Es una muestra de madurez el que existan asociaciones como esta», afirmaba Grumberg durante la presentación de su obra, en la que aprovechó para expresar sus críticas acerca de las relaciones que se dan entre teatro público y autoría contemporánea en países europeos.

MILITAR A FAVOR DE LOS JÓVENES

«Hay que militar por que los autores jóvenes puedan estrenar», ha proclamado Grumberg; por eso es especialmente significativo que, junto a su texto, «Primer acto» haya publicado «Los desarraigados», del joven autor español Miguel Gómez Villarino, que con esta su primera pieza ha obtenido el último Premio de Teatro de la Universidad Politécnica. Para Vicente Martínez, vicerrector de la UP, tanto este premio como el resto de las iniciativas del Aula de Cultura que dirige Javier Villán pretenden «compensar la falta de humanidades de la Universidad Politécnica». Al tiempo, considera que «es importante que los noveles vean sus obras en la revista más importante», y aboga por que el «jurado evalúe que la puesta en escena de las obras premiadas es también importante».