Los directores de teatro reclaman compañías estables

VALLADOLID. A. H./J. G. L. Antuñano
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La dirección y organización de espectáculos y la dramaturgia fueron ayer los objetos de debate en la segunda jornada del foro sobre el teatro español ante el siglo XXI que tiene lugar en Valladolid y que organiza la Sociedad España Nuevo Milenio.

En la tercera sesión del encuentro, titulada «El Escenario», han intervenido los directores de escena, moderados por Ángel Fernández Montesinos, para exponer sus reflexiones acerca de la puesta en escena y la organización de espectáculos y programaciones. De todas las ideas expuestas, destacan dos: la necesidad de mejorar el nivel medio de los directores españoles, para que, en su conjunto, puedan ser equiparables con sus colegas europeos; y proponer nuevos modelos para dar una mayor estabilidad a los centros de producción.

El programa ha continuado por la tarde con la sesión titulada «La palabra», en la que han participado con una ponencia los dramaturgos Jerónimo López Mozo, Itzíar Pascual, Paloma Pedrero y José Sanchis Sinisterra. Todos han coincidido en señalar las posibilidades de futuro de las artes escénicas y en la recuperación del texto en los montajes.

En lo que sí han diferido los autores teatrales es en el uso de la palabra. Para López Mozo, los textos actuales siguen una poética que elimina cualquier rasgo de naturalismo, las representaciones beben tanto de los clásicos como de los medios audiovisuales y es imprescindible rescatar un vocabulario riguroso. Casi tanto como el que busca Sanchis Sinisterra en lo que él denomina lenguaje de superficie, el que utiliza la gente en la vida real y que está muy alejado del teatro literario imperante. Sinisterra propuso como reto para este siglo la alteración del lenguaje y la lucha por una palabra llena de huecos e incertidumbre que necesite un receptor activo para desvelar lo que hay detrás.

Una propuesta muy alejada de la visión de Paloma Pedrero, que defendió el individualismo creativo y la búsqueda de la claridad para lograr entenderse con el público. Pedrero aprovechó su intervención para pedir una responsabilidad social a los autores, un trabajo en equipo, la recuperación del público y la vuelta a las escuelas como materia de estudio.