El director Josep Pons debuta en la zarzuela con «una mirada virgen y naïf»

Una nueva recuperación de una partitura española se escuchará a partir de esta tarde en el Teatro de la Zarzuela. Se trata de «Pan y toros» de Barbieri, que contará en la dirección musical con la batuta de Josep Pons, que debuta en este género. al que llega con una «mirada virgen». La dirección escénica es reponsabilidad de Joan Lluís Bozzo, miembro del grupo catalán Dagoll Dagom.

MADRID. Susana Gaviña»
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«Pan y toros», con música de Francisco Asenjo Barbieri y libreto de José Picón, fue estrenada en el Teatro de la Zarzuela en 1864. Este título se suma a las obras recluidas en el olvido histórico-musical de nuestro país, y que en su caso se complica por la manipulación que sobre ella realizó la censura que obligó a que la obra fuera representada en una nueva versión realizada por Pemán y Sorozabal, teniendo ésta como escenarios, en 1961, el teatro de la calle Jovellanos, y años después, en 1988, el Nuevo Apolo. Siglo y medio después vuelve al escenario del Teatro de la Zarzuela, en una edición realizada por Emilio Casares y Xavier Paz —que rescata el texto y la música originales—, contando en el foso con uno de nuestros mejores directores, Josep Pons.

Titular de la Orquesta de Granada y de la Joven Orquesta Sinfónica de Cataluña, así como principal director asociado del Gran Teatro del Liceo, Pons es ajeno al mundo de la zarzuela y confiesa que llega a él de una manera «muy inocente». «No he dirigido nunca zarzuela ni tampoco ha pertenecido a mi entorno. Mi escuela es otra. Mi infancia es la polifonía, mi juventud el gran repertorio y con la fundación de la Orquesta Cambra Teatre Lliure llegó mi compromiso con la música del siglo XX», capítulo que incluye el reciente estreno de la ópera de José Luis Turina, «D. Q.». El director catalán asegura que aceptó este proyecto porque de no hacerlo ahora «tal vez no nunca realizaría esta incursión en la zarzuela».

«TRADICIÓN ENGAÑOSA»

Pons aborda este nuevo reto desde su propia perspectiva. «Pensé en este proyecto como un revulsivo y una revisión de la zarzuela, sacándola de su ámbito habitual, que, en definitiva, creo que es el objetivo de este teatro al buscar la óptica de personas que proceden de otros campos».

Por eso mismo, el director catalán no realizará una lectura mirando hacia la tradición, ya que ésta, según Pons, es muchas veces «engañosa». «La tradición es como un gran río que, además de agua, arrastra zapatos, piedras, ... Y no sabemos hasta que punto la tradición es fruto del pensamiento inteligente o de las limitaciones de un cantante en un momento determinado».

La aportación de Pons a «Pan y toros», será una «mirada virgen y naïf hacia el mundo de la zarzuela», asegura. Su distancia respecto a la historia y conocimiento de este género, le permiten, por otra parte, descubrir en esta obra referencias a compositores como Rossini, Donizetti, Mozart... «Veo una combinación de gran influencia italiana y también de centroeuropa —explica—. Barbieri era una persona muy culta que viajó mucho y sabía lo que se hacia en aquellos momentos en el resto de Europa». Por eso mismo, Pons en su interpretación vertirá «la chispa y el color orquestal» rossiniano. Para el director, realmente, no ha supuesto una gran dificultad, «no es una obra complicada aunque si compleja —matiza—. Se trata de una revisión historicista de la monarquía de la época que está muy en sintonía con lo que hacía Beethoven. Internamente la música es muy compleja, sobre todo los finales de acto», a lo que añade que, también «tiene unos concertantes impresionantes a la altura de los grandes compositores de ópera».