UNIVERSIDAD DE SAINT ANDREWS

La curiosa historia de la tabla periódica escolar más antigua del mundo

Fue descubierta por casualidad, en ella no aparece el germanio (descubierto en 1886) y es el único ejemplar existente en Europa de ese periodo

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El doctor Alan Aitken decidía en 2014 llevar a cabo una limpieza a fondo de la Escuela Universitaria de Química de Saint Andrews, en la costa este de Escocia. El almacén estaba repleto de químicos, equipamiento y demás parafernalia de laboratorio que se fueron acumulando allí desde la apertura del departamento de Química en 1968.

Nada hacia presagiar que la ardua tarea, que les llevó varios meses realizar, iba a aportar más que la satisfacción del orden hasta que dieron con una colección de láminas escolares enrolladas. Entre ellas había una tabla periódica extremadamente frágil, que se deshacía al tocarla. Ante las sospechas de que se tratara de el ejemplar más antiguo del mundo, comenzaron los trabajos de restauración y autentificación y descubrieron que no existen registros de ningún cuadro anterior a esta tabla.

El químico ruso Dmitri Ivánovich Mendeléyev publicó la primera versión de lo que ahora se conoce como la tabla periódica de los elementos en 1869 y una segunda, en 1871. El profesor Eric Scerri, experto en la historia de la tabla periódica de la Universidad de California (Los Ángeles), ha datado este ejemplar entre 1879 y 1886 basándose en los elementos representados. Por ejemplo, tanto el galio como el escandio, descubiertos en 1875 y 1879 respectivamente, están presentes, mientras que el germanio, descubierto en 1886, no lo está.

El ejemplar, el único existente en Europa de ese periodo, cuenta con anotaciones en alemán y la inscripción «Verlag v. Lenoir & Forster, Wien», que hace referencia a un impresor científico que realizó trabajos en Viena entre 1875 y 1888. También aparece «Lith. von Ant. Hartinger & Sohn, Wien», queera el litógrafo de la tabla, que fallecía en 1890.

Una investigadora del departamento de Colecciones Especiales, M Pilar Gil encontró un registro en los archivos financieros de la Universidad que recogía la compra de la tabla por parte de Thomas Purdie al catálogo aleman de C Gerhardt (Bonn) en octubre de 1880.

Gabriel Sewell, al frente del departamento de Colecciones Especiales ha afirmado: «Estamos encantados de saber ahora cuándo llegó la tabla periódica para ser usada en las aulas. Gracias al Fondo Nacional de Conservación de Manuscritos, el ejemplar se ha conservado para las generaciones presentes y futuras».

De hecho, la tabla estará disponible para la investigación y se exhibirá en la universidad como parte de los eventos planeados en este 2019 con motivo del 150 aniversario de la creación de Dmitri Mendeleev.