Pablo Neruda, en su preciadabiblioteca, rodeado de libros. ABC

Se cumple el deseo de Neruda de abrir su preciada biblioteca al público

La biblioteca que Neruda acumuló durante su vida, con obras de los siglos XVII al XX, se inauguró ayer en «La Chascona», que fuera casa del poeta. La valiosa colección de libros reúne los títulos que el poeta adquirió en diversos rincones del planeta y que guardó en todos los lugares donde vivió en Chile, incluyendo su residencia en Isla Negra y «La Sebastiana», su refugio en Valparaíso.

ABC
Actualizado:

SANTIAGO DE CHILE. Los textos suman 11.500 volúmenes, entre los que se cuentan 5.000 fotografías, 1.550 recortes de periódicos y 5.000 manuscritos, además de joyas literarias compradas o regaladas por amigos como Lorca, Miguel Hernández, Alberti, Borges, Cortázar y Unamuno. El público puede conocer ya ediciones originales de Shakespeare, Byron, Wilde, Rousseau, Verlaine, Baudelaire o Rimbaud. También hay textos inéditos de Allan Poe, la obra completa de Andrés Bello, los archivos de Bernardo O´Higgins y Lord Cochrane y la primera edición de la «Historia Física y Política de Chile» del francés Claudio Gay. Se podrá acceder además a textos de grandes poetas españoles, como Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Góngora, Quevedo y Lorca, informa Efe.

«Esta biblioteca no sólo será un lugar de encuentro para amantes de la buena poesía, sino también un sitio de consulta obligado para investigadores de todas las latitudes», comenta Juan Agustín Figueroa, presidente de la Fundación, quien añade que la apertura de esta biblioteca es una meta perseguida desde hace mucho tiempo por la entidad, pues Neruda expresó siempre su deseo de que su colección estuviera al alcance de la gente. «Para él, los libros eran un placer infinito y una obsesión. Le encantaba leer las ediciones originales y, sobre todo, le gustaba coleccionar poesía española, francesa e inglesa», dice Jorge Edwards, autor del libro «Adiós, poeta», en el que habla de su amistad con Neruda. Según Edwards, su afán coleccionista «empezó a los 19 años, lo que demuestra que lo suyo no fue una idea nacida de los caprichos de la fama o del dinero. Siempre tuvo este interés, porque sentía que así podía rescatar las cosas del olvido». Recuerda que «estando en París, le acompañé a visitar librerías de anticuarios y ferias persas, donde adquirió libros curiosos, primeras ediciones o textos de tirada limitada. El Neruda coleccionista era tan apasionado que todas las editoriales del mundo que vendían libros por catálogo lo conocían».

«La Chascona»

La apertura de esta biblioteca significa también una nueva etapa en la historia que ha rodeado a «La Chascona». Tras el golpe de Estado de 1973, fue allanada y saqueada por los militares. Pese a los daños, los restos de Neruda fueron velados en esta casa tras fallecer el 23 de septiembre de 1973. La tercera y última esposa de Neruda, Matilde Urrutia, que continuó ocupando la casa hasta su muerte en 1985, recuerda en sus memorias que «lo más doloroso fue el saqueo de los libros: me dejaron muchas colecciones incompletas. Los libros más valiosos se perdieron». «Siguiendo la voluntad de Matilde intentamos recuperar la mayor cantidad de ejemplares de la colección y crear este recinto», dice Darío Oses, director de la biblioteca. Se cumple así el deseo que Neruda expresó en su testamento: «Dejo mis libros... a los nuevos poetas de América».