Cultura relevará a los directores de todas las unidades del Inaem, excepto del Auditorio, durante esta legislatura

S. GAVIÑAMADRID. Después de las informaciones aparecidas en la prensa la semana pasada sobre el relevo de los responsables de las unidades de teatro y danza del Inaem (Eduardo Vasco, Gerardo Vera

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S. GAVIÑA

MADRID. Después de las informaciones aparecidas en la prensa la semana pasada sobre el relevo de los responsables de las unidades de teatro y danza del Inaem (Eduardo Vasco, Gerardo Vera, Luis Olmos, José Antonio y Nacho Duato) dentro de dos temporadas (2009-2010), y preguntado por la situación del actual director artístico de la OCNE, Josep Pons, Juan Carlos Marset indicó ayer que éste «se mantendrá en el cargo durante tres temporadas más (hasta la 2010-2011), y dejará programada una cuarta. Y un año antes de su marcha se dará a conocer el nombre de su sucesor».

Este mismo proceso es el que seguirán otras dos unidades de música, según ha podido saber ABC: el director del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea, Jorge Fernández Guerra, y el director de la Joven Orquesta Nacional de España, José Luis Turina. Aunque de manera escalonada, la intención de Marset y de Cultura es relevar a los directores de todas la unidades durante esta legislatura, «a excepción del director del Auditorio, José Manuel López López», recientemente -y el único- nombrado por este equipo, que tiene un contrato por cinco años. Con esta medida, Cultura está aplicando el Código de Buenas Prácticas, cuyo documento jurídico será presentado este verano, y cuyo objetivo es asegurar la «continuidad institucional», solapándose durante un cierto tiempo el responsable saliente y el entrante, lo que permitirá «más fluidez» en el trabajo. Y no un corte abrupto de proyecto, «como ha sucedido cuando se han llevado a cabo ceses «ipso facto»».

La intención es que los nuevos nombramientos desarrollen su proyecto durante un periodo, «como mínimo de seis años, aunque el ideal es de ocho años». Los nombramientos se harán a través de concurso público o restrictivo, dependerá de cada caso, supervisado por un consejo artístico. Ninguno de los directores salientes podrá reengancharse, aunque «seguirán vinculados de alguna manera al Inaem».