Amaya de Miguel y Félix Palomero, en el Auditorio Nacional
Amaya de Miguel y Félix Palomero, en el Auditorio Nacional - Inaem

A Cultura le estalla en la cara su política de nombramientos

El malestar en la Orquesta y Coro Nacionales de España aflora tras la designación de Félix Palomero como director técnico

MadridActualizado:

Con el nombramiento, ayer, de Alfredo Sanzol como nuevo director del Centro Dramático Nacional (CND) -cargo en el que, a partir del 1 de enero del próximo año, sustituirá a Ernesto Caballero-, el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem) ha concluído su proceso de relevo en las direcciones de sus unidades de producción: además del citado CND, la Orquesta y Coros Nacionales de España (OCNE), la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), la Compañía Nacional de Danza (CND) y el Ballet Nacional de España (BNE). Un proceso que fuentes consultadas por ABC han calificado de «precipitado» y que, a pesar de la transparencia que pretende la aplicación del Código de Buenas Prácticas, ha estado rodeado en algunos casos de turbulencias.

Las palabras de Lluís Homar, el elegido para dirigir la CNTC, en su presentación, en las que reconocía que nunca había dirigido ni interpretado teatro clásico español (la base del repertorio de la compañía que dirigirá a partir de septiembre). UGT aseguró que el nombramiento vulneraba uno de los puntos de la convocatoria del proceso de selección, que dice que «se debe acreditar trayectoria y experiencia y/o de gestión en instituciones públicas o privadas dentro del ámbito del Teatro Clásico, en especial del Siglo de Oro».

Anteayer, víspera del nombramiento de Alfredo Sanzol, varias asociaciones feministas -entre ellas Clásicas y Modernas, que firmó hace tres años un convenio con el CDN para garantizar la paridad- publicaron una carta enviada a Amaya de Miguel, directora general del Inaem en la que protestaban por el hecho de que el Inaem no hubiera nombrado a ninguna mujer para las direcciones antes mencionadas. «Como asociaciones feministas del ámbito de la cultura -concluía la misiva-, y tras dejar constancia de nuestra preocupación, requerimos del Inaem una explicación del proceso que ha conducido a los cuatro nombramientos arriba mencionados, con la esperanza de poder comprender dónde radica el problema que impide el cumplimiento de la Ley de Igualdad y, por lo mismo, buscar los mecanismos más eficaces para que algo como lo que ha ocurrido ahora no vuelva a suceder».

El Inaem explicó que de los sesenta y nueve proyectos presentados para los distintos cargos, solo quince correspondían a mujeres, y que eran los Consejos Artísticos de cada una de las disciplinas -música, teatro y danza- habían elegido en su preselección (de entre los que el Inaem elige el ganador) los finalistas que creyeron mejores sin tener en cuenta el género de sus autores. Amaya de Miguel expresó ayer su «preocupación y sorpresa» ante la escasa respuesta femenina y desde su organismo no se puede empujar a las creadoras a optar a estos concursos, sino únicamente animarlas.

Pero probablemente la mayor marejada se ha producido en la Orquesta y Coros Nacionales de España, una formación que había olvidado en los últimos años un pasado a menudo revuelto. De hecho, CSIF (Central Sindical Independiente y de Funcionarios, mayoritaria en la Administración y también en la OCNE) estudia la posibilidad de impugnar el concurso para su dirección técnica o de presentar un recurso contencioso administrativo que no solo afectaría a Félix Palomero, el elegido por el Inaem.

Y es que este nombramiento ha sido la mecha que ha prendido el malestar larvado en la orquesta. «No tiene nada que ver con la figura de Palomero -dicen fuentes de la formación-, que ya estuvo con nosotros. Su trayectoria es intachable. Pero nos parece que el proceso por el que se le ha elegido, igual que los demás, carece de la transparencia necesaria. Su nombramiento es un “pucherazo” en toda regla.

Tampoco la designación como director titular de la orquesta de David Afkham -hasta ahora principal director invitado- ha sido bien recibida por la mayoría de los músicos, dice a ABC uno de ellos. «En primer lugar, no había necesidad de nombrarlo con tanta prisa; además, el 85 por ciento de la orquesta se manifestó, en una encuesta interna, contrario a su nombramiento». Explica este músico que el idilio del director alemán con la orquesta se mantuvo en los primeros años. «Después ha tenido muchos problemas de empatía y de gestión; sobre el podio es un hombre muy brillante y un virtuoso, pero no ha sabido gestionar las relaciones personales con los músicos. Pero cuando se baja de la tarima es una persona a la que le cuesta expresar sus emociones y comunicarse: decir lo que espera de nosotros y adónde quiere llevar la orquesta».

Los músicos sospechan que ha habido cierta manipulación en el nombramiento de Afkham. «No tenemos pruebas -dice la citada fuente-, pero parece ser que cambiaron cromos. El Ministerio de Cultura le nombraba director artístico, como él quería, pero a cambio él aceptaba al director técnico que se designara. De hecho, yo he hablado con David y ha admitido que no conoce a Palomero, cuando lo lógico es que a él se le hubiera consultado el nombramiento; al fin y al cabo van a trabajar codo con codo».

«Yo creo que la directora general ya tenía decidido el nombramiento de Palomero antes de abrir el concurso», dice la misma fuente. En el Ministerio hace varios meses que sonaba su nombre y, añaden en la orquesta, el hecho de que sea el marido del asesor personal de Amaya de Miguel no hace más que aumentar las sospechas de que el proceso no ha sido muy limpio. «Hubiera sido más honrado que lo hubiesen elegido directamente, porque además es un profesional reconocido».

«La orquesta está indignada porque se ha pasado por encima de ella y se ha hecho todo con precipitación, con prisa». A principios de febrero, además, Afkham dirigió la Sexta de Mahler, y no vuelve hasta junio; «ha habido cambios de solistas traumáticos y él debería estar, sobre todo con Félix Alcaraz, el actual director técnico, de baja, pero al parecer está desaparecido, cambiando la temporada y de paso quedando mal con algunos directores que ya estaban apalabrados», concluye la fuente.