Ilustración de Rafael Alberti sobre uno de sus versos inmortales

La Complutense cancela el curso sobre Rafael Alberti ante la falta de alumnos

Inaudito. Inesperado. Increíble.Como mínimo son necesarios tres adjetivos tras conocer una noticia sorprendente: el curso organizado por la Complutense en El Escorial con el llamativo y atractivo título «Rafael Alberti: cien años de creación viva», que unía pues a un genial poeta y una celebración, se ha suspendido por falta de alumnos.

TRINIDAD DE LEÓN-SOTELO
Actualizado:

MADRID. Corría 1991 cuando Rafael Alberti inauguró los cursos de verano de la Universidad Complutense en El Escorial y fue necesario habilitar varias salas, tanta era la concurrencia que abarrotaba el Monasterio. Atraían el genio y el poeta popular, el creador que llegaba a los intelectuales y a la gente de cultura más sencilla. En este agosto de 2002 -año al que tanto deseó llegar vivo el autor de «Sobre los ángeles»- el hombre ya no existe, pero el poeta, como sucede con los grandes maestros, debe estar, gracias a su obra, vivo. ¿Cómo no extrañarse, pues, de lo sucedido en El Escorial?

Petición tardía

Ramón Rodríguez, director de los cursos de verano de la Complutense, comentaba ayer a ABC que fue la viuda del poeta, María Asunción Mateo, quien habló, aunque quizá tardíamente -corría abril por entonces y la programación estaba practicamente decidida-, con Rafael Puyol, rector de la citada universidad, para que se dedicara un curso al autor de «Marinero en tierra». No hubo problemas y se decidió que entre el 19 y el 23 de agosto se celebraría con el título ya citado. Todo estaba preparado y a escasas fechas e inesperadamente el curso ha sido oficialmente suspendido. La causa es demoledora: la escasísima matriculación de alumnos. Tocadas diversas fuentes, ABC ha logrado cifras distintas, desde las que hablan de sólo tres matriculados, hasta las que aumentan el número a seis, aunque aseguran que cuatro estaban becados. En todo caso, oficialmente, se afirma que no llegaban a veinte. En cualquier caso, un triste fiasco.

Más desolador aún cuando otros cursos de poesía en El Escorial están gozando de gran éxito. Concretamente, el de Alberti se ubicaba entre los titulados «Poesía española: de las vanguardias a las nuevas voces» (29 de julio a 2 de agosto) y «Realidades y deseos: cien años de Luis Cernuda (1902-2002)». En el primero intervinieron, entre otros, Mario Benedetti,Ángel González, Luis Alberto de Cuenca, Caballero Bonald y Benjamín Prado. Este último, que ha publicado recientemente, «A la sombra del ángel», una obra en la que traza un retrato del Alberti más auténtico y del amigo, achacaba ayer lo sucedido al hecho de que «en sus últimos años Rafael estuvo en las peores manos posibles, unas manos que tiran de él hacia abajo, unas personas que lo han rodeado de mediocridad y han hecho antipático a un personaje que era un haz de luz». Añade que no es la poesía de Alberti la que fracasa, ni siquiera la poesía a secas como demuestran los cursos programados, uno, como queda dicho, celebrado con gran asistencia, y el de Cernuda, igualmente muy esperado.

José Hierro había aceptado la presidencia del curso que iba a dedicarse al autor de «Venus y Príapo», que estaba codirigido por Gonzalo Santonja y José María Muñoz Quirós. Hablar con Santonja riza el rizo del asunto, ya que según declaró ayer a ABC «en junio pedí la suspensión del curso y de mi cargo por motivos personales».

-Parece increíble que una persona tan unida a Alberti abandone algo que al fin y al cabo es un homenaje. ¿Hay gato encerrado?

-Acepté a regañadientes, bueno, digamos que abrumado, porque tengo un exceso de trabajo con el Instituto de la Lengua, al que dedico todo mi tiempo. He pedido incluso la excedencia de la Universidad.

-¿Niega que el curso se ha suspendido por falta de alumnos?

-El curso estaba bien planteado y no puedo creer eso. En los encuentros celebrados recientemente en la Fundación de El Puerto de Santa María había 70 alumnos diarios y a la clausura asistieron 120 personas. Me entregaré totalmente a lo que se prepara para diciembre, mes en el que nació Alberti, para que todo esté a la altura de las circunstancias, porque él es patrimonio de todos.

Dos meses antes, en la Complutense se resarcirá al poeta de lo sucedido en El Escorial. Alberti colaboró con esta Universidad y su rector desea que tenga en ella la fuerza que le corresponde y no que pase sin pena ni gloria.