Visitantes del MOMA contemplan las gafas
Visitantes del MOMA contemplan las gafas - ABC

Coloca unas gafas en el suelo en el MoMA de San Francisco y los visitantes creen que es una obra de arte

La broma, convertida en obra de arte, fue de un joven de 17 años

Corresponsal en RomaActualizado:

La broma se convirtió en obra de arte. Un par de adolescentes no habían quedado muy impresionados con las obras que habían visto en el Museo de Arte Moderno de San Francisco. Algunos trabajos sí les habían gustado, pero por su mente pasó la idea que suelen pensar también otras personas cuando visitan una galería internacional : «Yo podía haber hecho también una obra como estas, incluso mejor».

TJ Khayatan, de 17 años, y su amigo Kevin Nguyen, de 16, cuestionaron los méritos artísticos de algunas de las obras expuestas y de las exhibiciones del MoMA de San Francisco. Khayatan tuvo una ocurrencia: ¿Por qué no exponer mi propia creación? Decidió así apoyar en el suelo, cerca de la pared, las gafas de su amigo Nguyen, justo debajo de una pieza de papel oficial del museo, para ver qué reacción producía en los visitantes. Después esperó que alguien se acercara delante de su «obra de arte». La espera fue muy corta. De inmediato, los visitantes del MoMA de San Francisco «picaron»de lleno: Los hubo que se dedicaron a tomar fotos, al tiempo que mostraban su aprecio por la “obra maestra”. Jóvenes y mayores desfilaron delante de las gafas, algunos incluso echaron mano de cámaras fotográficas o de sus móviles para inmortalizar la obra. Varios se inclinaron hasta el suelo para observar más de cerca lo que consideraban una instalación y tomar mejores fotos.

Lo que era una simple broma terminó por ser considerada como una auténtica obra de arte. Khayatan, a su vez, tomó fotos de los visitantes que admiraban su obra y las colocó en Twitter y han tenido una extraordinaria repercusión. De su «genialidad» se han hecho eco periódicos importantes de medio mundo. Kevin Nguyen compartió también las fotos, recogiendo después sus gafas, antes de que las hubieran quitado empleados de museo. Ni que decir tiene que la obra de Khayatan se convirtió en viral.

Un gesto banal sirvió para animar en el museo la jornada de TJ Khayatan y sus amigos. El joven publicó las fotos en Twitter, con extraordinaria repercusión. De su «genialidad» se han hecho eco periódicos importantes de medio mundo.

Recientemente, para captar la atención de su vuelta a la escena del arte, Maurizio Cattelan, uno de los artistas italianos más cotizados del mundo, reconocido por sus irreverentes trabajos, se inventó una «escultura» inspirada en Duchamps: un water de oro macizo de 18 quilates. El oro fue elegido por su solidez y poder simbólico. El water podrá ser utilizado por los visitantes del Museo Guggenheim, donde se expone desde el 4 de mayo. «Sucede raramente que podamos ser dejados solos, cara a cara ante una obra de arte», dijo Cattelan.

Al joven Khayatan le ha bastado un simple gesto para tener más repercusión que el cotizado artista Cattelan. Y seguramente muchos darán más valor a la genialidad de ese gesto banal con unas simples gafas que al water de oro macizo.