El Coliseum acoge «Mayumana», un espectáculo israelí basado en el ritmo

«Mayumana». Bajo este extraño nombre se oculta un espectáculo inédito en España en el que, aunque parezca extraño, se mezclan desde la percusión hasta el submarinismo, pasando por la acrobacia o las artes marciales. El teatro Coliseum abre mañana sus puertas a este joven espectáculo de origen israelí, creado por Boaz Berman y Eylón Nufar, y que sigue la estela de «Stomp» o «Tap dogs».

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«Mayumana» es una deribación de la palabra hebrea «Meyumanut», que significa destreza. «Al principio —reconoce Boaz Berman— nos gustó el nombre por su sonido; después vimos que se ajustaba al espectáculo que pretendíamos, y que está basado expresamente en la destreza de los intérpretes»; tanto es así que cuando la compañía admite a un nuevo miembro, éste debe pasar un año de formación antes de subir definitivamente al escenario. «La compañía está en permanente renovación y siempre buscamos gente nueva —dice Berman—. Precisamente ahora vamos a hacer audiciones en Madrid y Barcelona. Lo que buscamos —continúa— es gente muy diferente, porque el espectáculo necesita mundos muy distintos. Fundamentalmente queremos artistas con un gran sentido del ritmo, con coordinación, con una personalidad muy acusada, e incluso con un físico muy determinado».

RITMO Y PERCUSIÓN

Desde el mes de julio de 1998, su fecha de nacimiento, «Mayumana» ha viajado por todo Israel, Europa y América, y según sus responsables lo ha podido ver cerca de un millón de personas. Heredero de espectáculos como «Stomp» o «Tap dogs», que se han podido ver recientemente en Madrid, Berman cree sin embargo que «Mayumana» sólo tiene en común con estos trabajos el tener el ritmo como columna vertebral. «La concepción es totalmente distinta».

Y es que, aunque la percusión haya sido el nexo que unió a los dos creadores y lo que les empujó a ponerlo en pie, en «Mayumana» se reúnen muchos elementos. «Somos percusionistas, pero también practicamos el submarinismo, el surf, las artes marciales, la acrobacia, la edición de vídeo... Y todo ello está presente en nuestro espectáculo de una u otra manera. Son muy importantes, también, las personas que están en escena, de modo que cada función es diferente. El corazón es el ritmo y la energía, la diversión para poder transmitírselo al público».

La conexión con los espectadores es, para Berman, fundamental; «durante una hora y veinte minutos están en un mundo diferente, y pretendemos que en ese tiempo se encuentren bien. Al final de cada espectáculo tomamos fotografías de los espectadores con los instrumentos que usamos y participando de nuestro trabajo».

Aunque de origen israelí, «Mayumana» no tiene componentes folclóricos. «Es completamente internacional, aunque por raíces y herencia sí hay lógicamente influencias de nuestra cultura. Pero también hay motivos locales de África, del mundo árabe, de Suramérica...» Incluso, confiesa, del flamenco. «Yo toco el cajón, y soy un entusiasta de este arte. Incluso una de nuestras intérpretes es bailarina de flamenco, pero no aparece expresamente, aunque sí hay un toque que se puede descubrir si el espectador se fija bien».