Michael Sandel con ejemplares de su libro «Justicia»
Michael Sandel con ejemplares de su libro «Justicia» - IGNACIO GIL

Cinco reflexiones de Michael Sandel

Nos acercamos a algunas de las ideas que el autor de «Justicia», Premio Princesa de Asturias de las Ciencias Sociales, mantiene sobre cuestiones como el papel de los mercados, la sociedad actual o temas morales como el aborto

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Michael Sandel acaba de ser galardonado con el Princesa de Asturias de las Ciencias Sociales. Filósofo mediático donde los haya, el autor de «Justicia» reflexiona sobre ética y justicia a partir de ejemplos actuales. Recopilamos aquí algunas de sus ideas.

Sociedades de mercado

«En las últimas tres décadas, hemos asistido a una revolución silenciosa. Hemos pasado casi sin darnos cuenta de tener una economía de mercado a convertirnos en sociedades de mercado. La diferencia es la siguiente: una economía de mercado es una herramienta, un instrumento valioso y eficaz para la organización de la actividad productiva, y una sociedad de mercado es un lugar donde casi todo está a la venta. Es una forma de vida en la que el pensamiento y los valores del mercado empiezan a dominar todos los aspectos de la vida: las relaciones personales, la vida familiar, la salud, la educación, la política, la ley, la vida cívica.

Frustación con la política

Hay un cierto vacío en nuestra vida pública que explica por qué existe esta frustación tan generalizada con la política, los partidos políticos y los políticos. Creo que la razón de esa frustación tiene que ver con el hecho de que nuestra vida pública se crea haciendo poco caso a las grandes preguntas.

Indignación

«Pero la indignación contra quienes cobran precios abusivos no es solo una ira irreflexiva. Remite a un argumento moral que debe tomarse en serio. La indignación es el tipo especial de ira que se siente cuando alguien obtiene lo que no se merece. Tal indignación es ira contra la injusticia».

Debate público del futuro

¿Cómo podemos encontrar el camino hacia un discurso público que sea más abierto del que tenemos ahora a cuestiones morales? ¿Cómo podemos encontrar un camino hacia un debate público razonable, civilizado y con respeto mutuo, acerca de cuestiones morales controvertidas? ¿Cómo podemos, por el bien de la civilización cultivar el arte de escuchar, escuchar las razones y las convicciones morales de aquellos con los que no estamos de acuerdo? No es algo fácil de hacer, pero a menos que seamos capaces de hacerlo, no vamos a poder mantener a los mercados en sus lugares.

Aborto

«Normalmente, una política liberal diría que si es una pregunta que involucra a la moral o la religión participa en una cuestión política, deberíamos tratar de ser neutrales porque la gente no está de acuerdo an la moralidad o en la religión. Lo que he argumentado es que la neutralidad no es posible y, aunque fuera posible, no debería ser deseable sobre todo en el caso del aborto. No es posible ser neutral en la cuestión acerca de cuándo comienza el desarrollo de una vida humana. Porque, si tomamos como cierto el punto de vista oficial que defiende El Vaticano que desde el momento de la concepción ya existe un ser humano, entonces es muy difícil argumentar moralmente el permiso del aborto. No digo que esté resolviendo la cuestión. Lo que estoy diciendo es que es un error encuadrarlo con la religión en un lado y la neutralidad en el otro porque, en realidad, implícitamente está tomando alguna postura».