Bad Bunny reinará en el certamen más global

CARTEL SÓNAR 2019Sónar, el nuevo mapamundi de los sonidos urbanos

El rapero A$AP Rocky, detenido en Estocolmo, ha tenido que cancelar su actuación en el festival

Actualizado:

Circula por Internet una pintoresca petición para retirar del cartel del Sónar a Bad Bunny aduciendo que, ahí es nada, la presencia del puertorriqueño «es un insulto a los asistentes habituales que han adquirido sus entradas» y algo así como la prueba del algodón de que el festival «se ha vendido a los ritmos reguetoneros que no aportan nada a la industria».

De momento, la recogida de firmas apenas suma un millar de adhesiones, lo que viene a subrayar que o bien la gente tiene cosas mejores que hacer o bien ha asumido que en la razón de ser del Sónar está precisamente esa curiosidad por los sonidos urbanos. Es más: si ya en 2005 uno podía tropezarse con Diplo pinchando a Daddy Yankee y, un par de años después, Calle 13 hacían bandera del reguetón en la más canalla de las madrugadas, ¿cómo no echar mano del trap y de las nuevas mutaciones de los ritmos latinos ahora que se han convertido en arma de dominación global?

Así, con la pataleta sobre el autor de «Mia» desactivada por la propia historia del festival, la cita barcelonesa afronta con un completo barrido de las músicas electrónicas su edición más global y, según se mire, también desconcertante. Global por ese mapamundi sonoro en el que caben desde el venezolano Arca al británico Spekta pasando por la sudafricana Sho Madjozi o el estadounidense Vince Staples, y desconcertante porque, por momentos, parece que a este Sónar le haya mirado un tuerto.

Y es que, después de verse obligados a cambiar de fechas y retrasar un mes la celebración de su XXVI edición al coincidir sus fechas naturales, las de mediados del mes de junio, con la celebración en la ciudad de la feria de maquinaria textil IMTA, al Sónar se le han juntado esta semana dos nuevas contrariedades. La primera, la huelga convocada por los montadores de Fira de Barcelona coincidiendo con el festival. La segunda, la cancelación del concierto del rapero A$AP Rocky, cabeza de cartel destacado de la noche del viernes que se ha visto obligado a suspender toda su gira europea. Motivos, en este caso, no le faltan: el neoyorquino lleva más de una semana detenido en Estocolmo por su presunta participación en una pelea.

Un revés que, en cualquier caso, se antoja menos traumático gracias al fichaje de última hora de Stormzy, estrella británica del grime, ya un programa en el que conviven desde el techno clasicote de Underworld al dancehall de Bad Gyal pasando por el trap de Lil Uzi Vert, la electrónica conceptual y protestona de Matthew Herbert y su Brexit Big Band, la electrónica rompepistas de Disclosure y la asombrosa inteligencia artificial de Holly Herndon. La vuelta al mundo sin salir del Sónar.