El periodista Carlos Herrera
El periodista Carlos Herrera
ESPAÑA, CAMISA BLANCA

Carlos Herrera: «Iglesias le ha metido un gol a Sánchez»

Actualizado:

Ten cuidado con lo que le pidas a Dios porque a veces te lo concede. Parece lo de Pedro con Pablo.

Sánchez confía excesivamente en la capacidad de sojuzgar a la gente de Podemos pero yo creo que Pablo le ha metido un gol por toda la escuadra.

No me creo que te guste la vacación.

Nunca estoy de vacaciones. Soy como la guardia del Ejército, a lo sumo descanso. Y siempre vuelvo, como lo prueba que hoy estoy haciendo el programa.

Arcadi Espada afirma que el juez Marchena es el español más carismático de los últimos tiempos

Marchena es un bien de Estado. Si no hay Marchenas y sólo hay Garzones, una pata del Estado cojea. Los pilares del Estado tienen que estar en manos del rigor, de la honradez, del aseo intelectual y técnico, de la equidad, virtudes todas ellas que el juez Marchena encarna.

El mejor verano de su vida.

Yo tendría 6 o 7 años y enfermé. Un tío mío nos dejó una casa en El Masnou. Allí estuve con mis padres y mi abuela. Fue un largo verano.

¿Algún recuerdo concreto?

Recuerdo que cada día bajaba de la casa a la playa con mi madre. Aquel paseo, de ida y vuelta, es uno de mis mejores recuerdos. El Masnou continúa prácticamente igual, aunque ya no está la Conchita, que nos vendía los helados.

«Hoy parece un engaño» –Brines lo dice– «que fuésemos felices al modo inmerecido de los dioses».

También me sucedieron cosas de las que aprendí lecciones importantes. Un perro me mordió y me enseñó que en la vida hay que ir con cuidado. Luego me robaron el triciclo, por haberlo dejado tirado en medio de la calle.

Algo que le envidio mucho es que todas las mujeres de su vida hablan estupendamente de usted. A veces con nostalgia, pero nunca con despecho.

He tratado siempre a las damas con respeto. Uno nunca consigue ser del todo un caballero, pero he intentado irme perfeccionando en el intento. He procurado que ninguna señora tuviera nunca la sensación de ridículo por haber estado a mi lado.

El gran amor de su vida es su hija. ¿Es el más difícil de llevar?

Hay una edad en la vida de las hijas en que se transforman en pequeñas mujeres. Ya no puedes tratarlas como niñas, ni darles aquella palmadita en el culo, ni inundarlas de besos. Empiezan a defender su parcela de hombres avasalladores como somos los padres.

Tiene una gran relación con ella.

Es la mujer, junto con mi madre, con la que mejor me siento. Sé que nos une un vínculo que jamás ha de romperse.

La manera más exacta de definirle es que usted es el hijo de doña Blanca.

Mi madre ha sido un ejemplo de rectitud, comportamiento y tolerancia. Es el resumen de todas las virtudes que me gustaría tener y que me gustaría que todos tuviéramos. También tiene sus esquinas, como todo el mundo –yo soy un chaflán permanente–, pero cada día celebro la madre que tengo.

Y luego está Sevilla.

Yo llegué a Sevilla en el 77. No había cumplido aún los 20 años. Y a los 10 segundos de estar allí, entendí que era mi lugar en el mundo. Yo soy feliz en Sevilla. A veces he tenido que vivir alejado de ella, pero para que me entiendas, yo siempre he votado en Sevilla. Y por supuesto que me gusta viajar, y voy a todas partes, pero nunca me marcho de Sevilla sin saber el día que voy a volver.

Cataluña es también una parte muy especial de su vida. A veces hasta se lo reprochan.

Hay mucha gente que confunde la parte con el todo y la cebolla tiene muchas capas. En Cataluña hay de todo, como en cualquier otra comunidad de España o del mundo.

Usted habla un catalán perfecto.

Aprender catalán es fácil y agradable. No es ningún trauma. Otra cosa es que algunos usen el catalán como arma secesionista y quieran eliminar y perseguir el castellano, cosa que no lograrán.

Me imagino que a veces se harta.

Entonces pienso que me faltarían manos para contar a los catalanes a los que adoro y con los que soy muy feliz cuando voy a visitarles.

Cada año amenaza con dejar la radio.

A pesar de mi alarmante e insospechado aspecto aniñado, tengo ya 62 años. Estar permanentemente es hacerse pesado. Pero este momento es tan apasionante que no me lo quiero perder.

¿Qué es la radio para usted?

La radio no es sólo periodismo. La radio es espectáculo, emoción, costumbre, transmisión oral, cultura popular, relato de la vida cotidiana.

¿Algún otro proyecto nuevo?

La actualidad que va a generar este gobierno va a ser tan espectacular que conviene no despistarse.