La egiptóloga Carmen Pérez Die
La egiptóloga Carmen Pérez Die - ABC

La capital del Antiguo Egipto busca mecenas en España

La misión arqueológica en el yacimiento de Heracleópolis Magna ha puesto en marcha una campaña de micromecenazgo que ayude a continuar con los trabajos

MadridActualizado:

La falta de aprobación de los presupuestos del Estado está poniendo en riesgo la misión del Museo Arqueológico Nacional(MAN) en el yacimiento egipcio de Heracleópolis Magna, el proyecto de excavación más longevo de los que se desarrollan en el país y que funciona ininterrumpidamente desde la década de los sesenta. Ahora, para que los trabajos del equipo de especialistas se desarrollen en las mejores condiciones posibles durante la campaña del presente año, que comenzará el próximo mes de de octubre, la directora de la excavación, la egiptóloga Carmen Pérez Díe, ha decidido lanzar una campaña de micromecenazgo.

«Como no se han aprobado los presupuestos, todavía no se ha llevado a cabo la convocatoria del Ministerio de Cultura para asignar las ayudas del presente curso. No dan mucha financiación desde hace algún tiempo. Sin embargo, necesitamos fondos para aprovechar bien el mes que pasamos cada año en Heracleópolis Magna», explica a ABC la egiptóloga Carmen Pérez Díe.

El proyecto del MAN en la ciudad de Heracleópolis Magna comenzó en el año 1966. Desde entonces los arqueólogos españoles que han pasado por esta importantísima (aunque algo desconocida) urbe de la antigüedad -fue capital de Egipto en tiempos de la IX Dinastía hace más de 4.000 años- han excavado dos necrópolis. En la actualidad están centrados en el templo de la divinidad local: Heryshef.

«La excavación en el templo nos ha dado muchas alegrías desde que retomamos los trabajos en esa zona en el año 2004. Las conclusiones que estamos sacando son muy interesantes», afirma la egiptóloga.

En busca de fondos

La campaña de «crowdfunding» fue lanzada el pasado viernes en la página web especializada en mecenazgo Verkami. Se han marcado como objetivo 5.000 euros y tienen por delante 40 días para conseguirlo. También, con el fin de lograr fondos para sacarle el máximo provecho al mes que van a pasar excavando, Pérez Díe ha llamado a la puerta de varias instituciones privadas. La arqueóloga se muestra muy agradecida por el apoyo de entidades como la fundación Palarq o la Asociación Española de Egiptología, que cubren con buena parte del coste de la misión.

«Para la última campaña el Ministerio de Cultura nos adjudicó 12.000 euros. Es mucha gente la que necesita fondos y poco dinero a repartir», se lamenta la egiptóloga que, a pesar de todo, afirma que la misión se desarrollará en otoño con total seguridad: «Iremos con lo que tengamos y haremos lo que se pueda». El retraso en la aprobación de los presupuestos ya obligó a posponer la campaña de este año de marzo (como suele ser habitual) hasta octubre.

Para llevar a cabo los trabajos en Heracleópolis Magna con eficiencia, el Departamento de antigüedades egipcias del MAN necesita contar con profesionales de otras disciplinas científicas distintas de la arqueología, como ceramólogos, fotógrafos o geólogos. También deben pagar la labor de los más de 50 operarios egipcios que, año tras año, trabajan en el proyecto. «A los funcionarios del museo se les paga el billete y la estancia nada más, pero al resto de los trabajadores se les debe remunerar a partir de los fondos que conseguimos», explica la egiptóloga.

Trabajar en Egipto

El yacimiento de Heracleópolis Magna se encuentra en lo que en la antigüedad era considerado el Alto Egipto y a unos 140 kilómetros al sur de la actual capital del país, El Cairo. Durante el mes en el que se desarrolla el trabajo de campo, el equipo labora desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde. En la excavación también colaboran estudiantes y licenciados en arqueología. Los miembros del equipo se encargan de enseñar a cada uno de ellos una parte del proyecto, en función de su especialidad.

Hasta la década de los ochenta una buena parte de lo hallado en Heracleópolis Magna pasaba a engrosar los fondos del Museo Arqueológico Nacional. Sin embargo, en 1980 el Gobierno egipcio cambió la legislación y prohibió la salida de cualquier resto arqueológico hallado en el país. Desde entonces todo lo descubierto pasa a formar parte de museos como el de El Cairo.

Para que el proyecto sobreviva es necesario realizar un montón de papeleo año tras año. A pesar de ello, las instituciones del Nilo no ponen ninguna traba si todo se hace de forma correcta. «Ellos (el Gobierno egipcio) tienen unas normas que tienes que cumplir. Pero si lo haces bien y con tiempo no hay problema. Tienes que enviar todas los solicitudes a tiempo y, a la vuelta, realizar un informe con las conclusiones de la campaña», explica la arqueóloga, que espera poder finalizar los trabajos en el templo de Heryshef antes de que el proyecto llegue a su fin.

La excavación en Heracleópolis Magna es un ejemplo más de la gran labor que realizan los egiptólogos españoles en la tierra de los faraones. Ese lugar que sigue embelesando a la comunidad científica a pesar del paso de los siglos. Y es que las arenas de su desierto siguen escondiendo a día de hoy parte de un importantísimo legado cultural.