¿Del canon digital al «simpa»?
El hombre de Vitruvio, canon clásico de la figura humana por Leonardo da Vinci - ABC

¿Del canon digital al «simpa»?

Las entidades reciben como un bombazo la intención del Gobierno de rebajar de 115 a 5 millones la compensación por copia privada que sucede al canon

jesús garcía calero
madrid Actualizado:

Congelados como estatuas griegas (o como los desiertos bolsillos de cualquier griego de ahora) se han quedado los autores ante la propuesta del Gobierno para dejar la compensación por copia privada en 5 millones. Es el sucesor del polémico y tristemente famoso canon digital, que gravaba los dispositivos electrónicos hasta que lo anuló el Gobierno.

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Hemos pasado del hombre de Vitruvio al hombre de Giacometti

Las entidades de gestión de derechos lloran por aquellos 115 millones de euros que les deparaba la compensación según la ley hasta 2010 y que tantas protestas trajeron. Ya lamentaban que la sentencia Padawan «creo tal inseguridad jurídica» que permitió que en 2011 la cantidad se redujese a 80 millones (bueno, la crisis también disminuyó seguramente el consumo de los aparatos digitales). Y ahora, con la que está cayendo, el dinero compensatorio adelgaza hasta la anorexia presupuestaria porque el puchero nacional no está para bromas. Para ejemplificarlo, hemos pasado del «hermoso canon» del Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci al «canon escurrío» del hombre que camina de Alberto Giacometti...

Hay que compensar, pero ¿cuánto?

Los autores deben recibir dinero por la capacidad de copiar sus obras que tenemos todos en casa... ¿Pero cuánto? «Con 5 millones no tienen ni para pipas», me dicen algunos expertos. El derecho a compensación lo reconoce la UE y está en las directivas y en numerosas legislaciones nacionales. Porque o se paga o no hay capacidad de copia. Además, es muy importante el concepto: se trata de compensar justamente la copia, la cuestión no es fijar una simple partida de un presupuesto exangüe.

En el Ministerio argumentan que los 5 millones son una «cifra de enganche», que es como dejar una marca para que se cree ese nuevo capítulo en los Presupuestos Generales del Estado, pero que el monto final se regulará informando a las entidades en un reglamento que estará listo en otoño.

El PP tuvo que traer del más a llá a la zombie Ley Sinde

Desde luego, sin un cambio de mentalidad y modelo de industria cultural, algo difícil y lento de conseguir, no se debería cambiar tan radicalmente el tablero de juego. ¿No lo iba a arreglar una nueva ley de Propiedad intelectual? La crisis ha frenado todo, incluso los cambios en la legislación. Recordemos la película de terror: el Gobierno del PP, recién llegado tuvo que reanimar el cadáver de la Ley Sinde, una norma odiada por casi todos a la que el PSOE de Zapatero había dejado muerta y enterrada y así se convirtió en una ley un poco zombie. Además, la ley de Mecenazgo ya va con retraso porque las cuentas hay que hacerlas con balanza de boticario y Montoro tampoco es entusiasta de ahorrarse los ingresos en desgravaciones.

Recorte récord

Reducir el monto del canon (de 115 a 5 millones) a una maqueta del mismo (escala 1/23) es un verdadero récord de recorte, es algo así como el canon del recorte, y parece un tanto excesivo para las entidades. Si es cierto que el Ministerio de Educación y Cultura piensa subir razonablemente esa compensación aún podrán sobrevivir algunas entidades y se cumplirá la ley. Si no es cierto, o no llega a buen puerto, quedará en una cosa de jíbaros y las entidades no van a gestionar derechos ni izquierdos, sino solo muñones...

Les queda el consuelo de que el Gobierno prometió que lo de cargar el canon a los presupuestos sería una medida transitoria. Mientras, la UE ha nominado al excomisario Antonio Vitorino para armonizar la compensación a los autores en toda Europa. Pues como no sea al alza ¡vaya guasa!