LA ARQUEOLOGÍA Y LA DANZA

DANZAPaul Taylor Dance CompanyCoreografías: «Spring Rounds» con música de Richard Strauss; «Dust» con música de Francis Poulenc y «Prometean Fire» con música de Bach. Coreógrafo: Paul Taylor. J

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DANZA

Paul Taylor Dance Company

Coreografías: «Spring Rounds» con música de Richard Strauss; «Dust» con música de Francis Poulenc y «Prometean Fire» con música de Bach. Coreógrafo: Paul Taylor. J. Generalife. Granada. Fecha: 24-06-2006

MARTA CARRASCO

Arranca la danza en el Festival de Granada con una compañía tradicional norteamericana como la Paul Taylor Dance Company. Sin duda, Paul Taylor es una de las celebridades de la danza mundial que surgió nada menos hace 50 años cuando en 1956 bailó la magistral coreografía «Epithaps», destacando posteriormente como bailarín invitado con Georges Balanchine en el Ballet de Nueva York. Taylor, desde que creara su propia compañía a principios de los sesenta del pasado siglo, ha montado coreografías con todo tipo de música, reggae, tango, ragtime... y, por supuesto, música del barroco y de autores clásicos. Con influencias de Balanchine, Tudor y Graham (con quien fue solista de su compañía), Taylor elabora un cuidadoso lenguaje propio en la danza que está influenciado por su intensa relación con la pintura, sobre todo con Jasper Johns.

Dos programas presenta esta compañía en este nuevo Generalife, donde, a pesar de la rotundidad de los muros, se ha ganado bastante en visibilidad, aunque la existencia de cipreses en el escenario, imitando al antiguo, no parece demasiado valiente en el siglo XXI.

En el primer programa, la Taylor Dance Company presentó «Promethean Fire» (2002), un baile sobre esperanza y tragedia con música de Bach; «Spring Rounds», con música de Richard Strauss, coreografiada en el 2005, y «Dust» con música de Poulenc, estrenada en 1977. Fue precisamente ésta última la más destacada de la noche. Porque la compañía ofreció una representación de lo que algunos llaman la «arqueología de la danza», donde el movimiento es más importante que el sentido de los mismos. Con unos maillots a lo «Balanchine», tanto en mujeres como en hombres, el intensísimo y rápido movimiento que impone Taylor a sus bailarines, los escorzos y, sobre todo, los cambios de ritmos a base de pasos inacabados es lo característico de la danza de Taylor.

Sin embargo, la compañía no emocionó al numeroso público, y no sólo por una bien palpable falta de forma (caídas de los portés y en los giros, falta de coordinación en las figuras corales...), sino porque parecían carecer de esa exigente energía que requieren las coreografías de Taylor.