Antonio Gamoneda, la aventura no es menor

«Gamoneda ha sido siempre un hombre atravesado por el dolor, un poeta que habla desde la tragedia»

Diego Doncel
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Antonio Gamoneda es uno de los poetas más emocionantes de nuestro tiempo. En él la emoción significa aquello que decía Ramos Rosa que eran las grandes aventuras de la poesía moderna, la revolución permanente del lenguaje y la extrema interrogación de lo real. Gamoneda pregunta a la realidad porque ha sido siempre un hombre atravesado por el dolor, un poeta que habla desde la tragedia.

En su biografía, tan intensa como el tiempo que le ha tocado vivir, no solo están la miserias de un niño y de un joven en la postguerra perdida, sino el laberinto de un ser en ese territorio de la provincia donde combatían con fuerza la supervivencia, la locura o el suicidio. Ninguna voz, en nuestra poesía, ha escrito desde dentro las imágenes, los ritmos, las grietas de alguien que siente la presencia constante de la muerte. Su mundo desconsolado nace del impulso de ver la muerte como aquello que configura la realidad, como aquello que amenaza y perturba, día a día, hora a hora, la existencia y la experiencia de la existencia. Y, sin embargo, visto desde sus ahora, desde la edad que él tiene ahora, desde los libros escritos, la poesía de Gamoneda es el territorio de un superviviente, del que estuvo en las sombras y construyó un lenguaje con las sombras, del que tantas veces se sintió morir y nos lo contó.

Hay víctimas cruentas del siglo XX como Paul Celan, hay supervivientes de la historia cruenta del siglo XX como Milosz, hay también supervivientes de su propia memoria, de su propia biografía, incluso de sí mismos como Antonio Gamoneda. La aventura no es menor, la calidad, la grandeza de su poesía tampoco.

Diego DoncelDiego DoncelColaboradorDiego Doncel