Los  protagonistas de «Parsifal», con  Domingo y García Navarro en el centro. Jaime García

Agnes Baltsa y Plácido Domingo protagonizan «Parsifal» en el Real

El Teatro Real ofrece a partir de mañana una de sus citas líricas más interesantes de la presente temporada, «Parsifal». El título wagneriano, que vuelve al Real después de 80 años, cuenta con un reparto de lujo, en el que sobresale el debut, en el papel de Kundry, de Agnes Baltsa. A ella se suma Plácido Domingo, como Parsifal, y los experimentados Matti Salminen y Franz Gundheber. La dirección de escena viene firmada por Klaus Michael Grüber, mientras que la musical es de García Navarro.

MADRID. Susana Gaviña
Actualizado:

Han pasado ochenta años desde la última vez que se pudo ver en Madrid, en versión escenificada «Parsifal». Esto convierte el estreno de mañana en un hecho excepcional al que se suma la calidad del reparto encargado de presentar al público madrileño una de las grandes cumbres del repertorio operístico. Con partitura de Richard Wagner y texto del propjo compositor —a partir del poema «Parzival» de Wolfram von Eschenbach—, esta ópera en tres actos fue estrenada en Bayreuth en 1882.

Ayer, en el transcurso de la rueda de prensa, tanto los intérpretes como el director musical subrayaron la calidad «extraordinaria» de la música conjugada con un texto no exento de ciertas dificultades para los cantantes, y que en el caso de la mezzo soprano griega Agnes Baltsa ha supuesto uno de los motivos que han retrasado su debut en el papel de Kundry. «Desde muy temprano en mi carrera me ofrecieron (Karajan) interpretar este papel —explica Baltsa—. Sin embargo, suponía para mí una gran responsabilidad porque no había alcanzado la madurez que requería», a lo que añadió que si bien sentía un «gran respeto por la música» no era así por el texto, «que me provocaba numerosas interrogantes». Sobre el factor que la animó a aceptar la oferta del Real, Baltsa no dudó al referirse a la presencia de Plácido Domingo como Parsifal. «Quién mejor para hacer ese papel», confesó.

Por su parte, Plácido Domingo que se encuentra por cuarta vez con el público del Real —«Divinas palabras», «Sansón y Dalila» y «Margarita la tornera»— destacó la importancia de este título operístico tanto «para musicólogos, filósofos o escritores», a lo que añadió que se trataba de una obra «en la que los intérpretes se convierten en instrumentos de la propia orquesta. Somos un músico más en “Parsifal”». Domingo, que debutó en el papel en 1990, señaló que la mayor dificultad a la que se ha tenido que enfrentar es «al dramatismo» del personaje que atraviesa durante la obra un «proceso de maduración». «Comienza siendo un personaje inocente e indomable que caza para comer. Entonces matará a un cisne, un animal sagrado para Gurnemanz —interpretado por el finlandés Matti Salminen—. En el transcurso de la historia descubrirá la belleza de algunas cosas y, con la llegada de Kundry, alcanzará la madurez». El tenor madrileño también se refirió a la nueva producción que se verá mañana en el Real, firmada por Klaus Michael Grüber y realizada en colaboración con el Covent Garcen. «Es minimalista lo que representa una mayor responsabilidad para los intérpretes ya que todo debe ser muy contenido, alcanzando el dramatismo a través de la expresión vocal y facial. Se trata de una producción interesante y muy pensada». Subrayó, asimismo, el respeto hacia el trabajo de éste, «la disciplina de un intérprete consiste en no traicionar la idea de un director de escena. Pueden equivocarse, pero si aceptas trabajar con ellos tienes que seguir con fidelidad lo que te piden».

Por su parte, García Navarro destacó la labor de la Orquesta Sinfónica de Madrid y de su coro —que debido a su reciente creación— interpretará la obra por primera vez.