Los Reyes, a su llegada al Olympia Theatre de Miami
Los Reyes, a su llegada al Olympia Theatre de Miami - G3ONLINE

El Rey pide un esfuerzo para el «salto tecnológico» del español en EE.UU.

«Los hispanos deben sentirse orgullosos de pertenecer a dos culturas»

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El Rey puso ayer al español en el centro de la diana de sus primeras palabras en Florida, a donde llegaron Don Felipe y Doña Letizia para culminar hoy su intensa visita a los Estados Unidos. La comunidad universitaria de la MDC de Miami, la que con 165.000 alumnos pasa por ser la institución académica más populosa del país, escuchó la ambiciosa propuesta del Rey de que nuestro idioma «dé el salto que supone pasar de una lengua de consumidores a una lengua implicada en la creación de tecnología, investigación y formación universitaria». Lejos de conformarse con los 500 millones de hablantes, 50 de ellos ya repartidos por el país norteamericano, Don Felipe quiso transmitir la necesidad de que la lengua española «esté presente en la escuela como instrumento lingüístico internacional y en los procesos de creación de tecnología».

Dos culturas globales

Pero el mensaje de Don Felipe no fue dirigido a la búsqueda de una competencia directa con el inglés, pese a constatar que el primer idioma del mundo «ocupa un lugar privilegiado», sino a reconocer que esa realidad se debe a que «las sociedades anglófonas han sabido invertir en Investigación y desarrollo» durante mucho tiempo. Y para hacer compatible ambos idiomas y la riqueza conjunta que generan, el Rey de España alentó a los hispanos a «sentirse orgullosos de pertenecer a dos culturas: la inglesa y la hispana». Afirmación esta última que pronunció en el idioma de Shakespeare, a quien unió a la figura de Cervantes cuando recordó que el próximo año ambos se cumple el 400 aniversario de la muerte de ambos: «No puedo imaginar mejor tributo a los dos que conocer y practicar ambos lenguajes».

Con este acto, los Reyes iniciaron en Miami la recta final de su viaje oficial a los Estados Unidos, que tendrá hoy su colofón en el día más español: el que servirá para que se reencuentren con las raíces españolas en la primera ciudad europea fundada en los actuales Estados Unidos (si exceptuamos San Juan de Puerto Rico). Antes del discurso, Don Felipe recibió de manos del máximo responsable de la Universidad, Eduardo Padrón, la Medalla Presidencial de la institución académica. Se encontraban también presentes, el alcalde de Miami, Tomás Pedro Regalado, y el alcalde del condado Miami-Dade, Carlos A. Giménez.

A modo de reflexión en voz alta, el Rey apuntó a una de las grandes cuestiones que debaten hoy los expertos sobre el futuro del español en Estados Unidos: si debe estar «condenado a una asimilación experimentada antes por otras lenguas como el alemán, el francés o el italiano», o si se convertirá en «una lengua alternante en el uso del inglés en el seno de una gran comunidad bilingüe». Partiendo de la importancia de que sea y «será lo que los propios estadounidenses quieran que sea», Don Felipe apeló a los «dominios» más importantes si se quiere que el español alcance esa segunda aspiración: la familia y la escuela.

A las familias hispanas, el Rey les apeló a «sentirse orgullosas» de mantener el español como una «lengua de identidad», como «elemento enriquecedor de la vida comunitaria, profesional y personal». Cuando se refirió a las escuelas, que en Estados Unidos han ido incorporando crecientemente estos años al español como primer idioma después del inglés, Don Felipe les planteó «la importancia de dotar a sus estudiantes de un instrumento lingüístico de alcance internacional, como el español, que permitirá indudables beneficios profesionales y personales a los adultos del futuro».

Sin hacer referencia directa a la polémica sobre la inmigración hispana recién reabierta, el Rey argumentó que la minoría hispana «está alcanzando el corazón de la sociedad estadounidense y se está haciendo visible gracias al crecimiento de su nivel educativo y al vigor creativo de la cultura».