El ministro Íñigo Méndez de Vigo, durante la entrevista
El ministro Íñigo Méndez de Vigo, durante la entrevista - angel de antonio
íñigo méndez de vigo, Ministro de Cultura

«Debemos valorar desde la escuela lo que España ha logrado en la historia»

En su primera entrevista el nuevo ministro expresa un fuerte compromiso con la cultura y voluntad de mejorar el presupuesto notablemente, dada la mejoría económica

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El nuevo ministro de Educación, Cultura y Deporte llega al cargo tras la salida de Jose Ignacio Wert, en un momento complejo, a cinco meses de unas elecciones decisivas, con las trabas en 12 comunidades autónomas para aplicar la ley estrella de su antecesor, la Lomce, y con un sector cultural arruinado por la piratería y los recortes, muy crítico y reivindicativo. Íñigo Méndez de Vigo, hombre de vasta experiencia política en la UE, sabe marcar objetivos y sumar consensos, a la europea. Su talante es distinto al de Wert. No lo tendrá fácil por el clima electoral pero llama la atención que habla de sus proyectos como si no existiera ese límite que imponen las urnas. Proyectos que lanza a un año o a la próxima legislatura. «No vengo a cumplir el expediente cinco meses, ni voy a dejar de emprender cosas que considero necesarias solo porque no hay tiempo para que las acabe yo. Aunque las acabara otro, me daré por satisfecho», concede.

-Quedan cinco meses para las elecciones: ¿con qué talante se llega a un cargo en el «sprint» político?

-Uno no se plantea, cuando le ofrecen ser ministro de España más que dos cosas: el agradecimiento por el honor que supone y el deseo de hacer las cosas bien. Los plazos son los que son, pero hay tiempo para hacer cosas si se tienen ideas, iniciativa y voluntad.

-¿Cuáles son, pues, las prioridades?

-Con el déficit de 110.000 millones de euros en 2012, el Gobierno del PP tomó medidas que no están en su ADN, como subir impuestos. Pero tuvo conciencia social: no tocó ni las pensiones ni la prestación por desempleo. Ahora, el Gobierno va hacer un esfuerzo por devolver a la sociedad parte de lo que le pidió. Y espero que eso se traduzca en un incremento notable del presupuesto del Ministerio de Cultura.

-Su primer acto público fue con el sector del cine. ¿Qué le dijeron?

-Están contentos con el cambio del sistema de ayudas y con los incentivos fiscales. Pero quieren más compromiso con la producción y la distribución y, por supuesto, está el tema del IVA.

-¿Cuándo bajará el IVA cultural?

-Este tema encierra en sí una pequeña trampa, parece que se hubiera subido el IVA en todos los campos de la cultura y el más importante, que es el libro, sigue con tipo superreducido, el 4%. También bajamos el IVA en la primera adquisición de arte. La bajada en cine y espectáculos dependerá de la recaudación del impuesto de sociedades y el IVA del segundo trimestre. Hacienda tiene buena disposición.

-El sector cultural ha sido muy reivindicativo y se ha sentido políticamente abandonado. ¿Qué hará para cambiar esa percepción desde el mismo Gobierno que hizo los recortes?

-Las cifras del último año son buenas para la cultura. Demuestran que en España hay mucho talento. Yo no creo en una visión mercantilista de la cultura. Pero es necesario darle a la cultura cariño y acompañamiento, y sobre todo compromiso. Es lo que he intentado desde el primer día, con el sector del cine. Acudí a los premios Platino en Marbella. Hablé con muchísimas personas del sector y noté complicidad, personalidades de la cultura que querían sentir el calor del Gobierno. Yo desde luego se lo voy a dar, porque creo en ello. La cultura es un mundo en el que he vivido siempre, en el que me siento cómodo. Es mi deber como ministro y me gusta.

-¿Cree que la ley de Educación y sus problemas fagocitaron a Cultura?

-La educación está muy vinculada a la cultura. Son temas importantes unos y otros. No creo que exista esa fagocitación. Pero le aseguro que el tiempo que yo esté aquí no le faltará dedicación a los temas de la cultura.

-Después de las elecciones, la fiesta de los toros está amenazada en varios municipios. ¿Cómo ve esta realidad?

-Hay de todo, gobiernos municipales que han decidido no continuar con las corridas de toros y otros que han decidido restaurarlas, como el de San Sebastián. Es una decisión que les compete. Yo creo que las corridas de toros forman parte de la tradición cultural española. Sé que hay gente a la que no le gustan y entiendo y respeto que no le gusten, pero también hay que respetar a quien disfruta con ellas.

-La piratería, un mercado negro socialmente tolerado, arruina nuestra industria cultural. El sector demanda más medidas. ¿Las trae bajo el brazo?

-Usted ha dicho algo que me parece clave. Hay permisividad con la piratería. El principal problema que tiene la sociedad española es que parece que no hay que pagar por el talento que desarrollan los otros. Creo que ese es un tema educativo. Hay que contárselo a los niños desde la escuela, que sepan que la creación tiene un precio y hay que pagar por ella, porque alguien ha trabajado y tiene derecho a ello.

-¿Habrá nuevas medidas?

-Se han tomado medidas, y en ellas el secretario de Estado, señor Lassalle, ha tenido un papel muy importante. Es verdad que muchas de ellas requieren de cierto tiempo, porque España es un país con códigos muy garantistas. Pero cuando uno ve las cifras, las 443 solicitudes, la resolución de 411, las 248 webs afectadas de las que 243 han retirado los contenidos… Estamos viendo que hay efectos. Lo importante es concienciar de que no se puede piratear, de que es ilícito, que atenta contra los derechos de propiedad intelectual. Tendremos que evaluar dentro de un año si es suficiente o no. Si no lo es habrá que incrementar por vía legislativa. Seguramente habrá que llegar a la solución alemana, más radical, que es desenchufar al pirata. En España para eso se requiere no solo voluntad política, hay que cambiar la ley y poner un juez. Pero hay que pensar en serio a la luz de los datos. A la piratería hay que declararle la guerra, pero sin olvidar que hay que convencer a los niños, igual que se les educa en la buena dieta o se les convence de que fumar no es bueno.

-Ha hecho suya la Ley de Mecenazgo... ¡para la próxima legislatura!

-Es una satisfacción muy personal contribuir a que la cultura de tu país avance. Participar en su desarrollo es un incentivo grande. No renunciamos a esa ley.

-¿La Marca España necesitaba un poco más de acento en la cultura?

-Es verdad que se centró más en la salida de las empresas españolas hacia fuera y en la búsqueda de inversiones. El turista ya no se conforma con el sol y playa, busca patrimonio y gastronomía, la mejor del mundo. España ya no es diferente, es superior. Y eso se basa en dos cosas: nuestra historia, que se traduce en nuestro patrimonio, y las personas.

-Pues tenemos un problema de autoestima. ¿Cómo lo cambiaría?

-Hay un factor atávico español… tenemos interiorizado el Desastre del 98, «oigo, patria, tu aflicción», y desde el XVII la supuesta decadencia: «Miré los muros de la patria mía…» Tenemos que cambiar ese chip. Por ejemplo mire la presencia española en el norte de África, el protectorado… Han bastado un libro, dos series y una película para que los españoles nos asombrásemos de ello. Tenemos que empezar a conocernos a nosotros mismos y a valorar desde la escuela lo que hemos hecho a lo largo de la historia. Y desde la Transición más, porque basta mirar la españa de «Plácido» de Berlanga en 1959 con el «ponga un pobre en su mesa» para saber que nos ha ido muy bien en estos años y es muy probable que nos siga yendo bastante bien.

-Una historia perdida, la del patrimonio subacuático, aflora como un grave problema cultural. ¿Qué puede hacer la política?

-Buscar las huellas de lo que España ha sido significa aprender de lo que hemos hecho. Es un tema que sería muy interesante llevar a una cumbre iberoamericana. Sería un gran proyecto reencontrarnos en nuestro pasado. Ya no estoy en Exteriores, pero creo que aún me hacen caso.

-¿Cuál es su prioridad en deporte?

-Apoyar y supervisar. Preparamos un real decreto para que los deportistas puedan afiliarse a la Seguridad Social. El deporte español despierta interés en todo el mundo. Incluso en un mitin de Merkel me preguntaron ¿Es usted del Real o del FC Barcelona? ¡Tantos años en el colegio alemán para esto!

-¿Y qué respondió?

-Respondí la verdad

-Que es…

-¡Que soy de la selección española!