Los británicos se preparan para enfrentarse a las tropas del Sire»
Los británicos se preparan para enfrentarse a las tropas del Sire» - Archivo ABC

Cinco curiosidades sobre la batalla de Waterloo que probablemente no conocías

Desde que Napoleón trató de huir a EE.UU. tras la contienda, hasta que no se libró en esta región belga

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Han pasado 200 años (y algunos días más) desde que el mundo vio como la Séptima Coalición vencía al ejército francés de Napoleón Bonaparte en la misma Bélgica. De esta forma, los aliados acabaon con las ansias expansionistas del «Sire», recién llegado de su exilio en Elba para liderar a sus tropas en un último intento de dominar Europa. Sin embargo, a día de hoy existen varias mentiras arraigadas en la mente de la población sobre la batalla de Waterloo, algunas tan curiosas como que se libró en esta región belga. Así lo afirma, al menos, la versión digital del « History Channel»

1-No se libró en Waterloo

A pesar de que la creencia popular, la batalla más famosa de las guerras napoleónicas no se sucedió en Waterloo exactamente. Se libró tres millas al sur de esta ciudad, en las aldeas de Braine-l'Alleud y Plancenoit. De hecho, los franceses se refirieron a ella como la «Batalla del Mont Saint-Jean». El error se debió a que el Duque de Wellington estableció su cuartel general en la famosa región y ambos conceptos quedaron íntimamente ligados. Así lo dijo el historiador belga Bernard Coppens al «Wall Street Journal».

2-La mentira de las tropas británicas

A pesar de lo que dice la leyenda, las tropas británicas incluídas en el ejército aliado eran una minoría y solo representaban un tercio del total. Por el contrario, el Duque de Wellington estuvo al mando de una fuerza multinacional de irlandeses, galeses y escoceses. A su vez, tampoco faltaban los holandeses, los belgas y, finalmente, los prusianos al mando del mariscal Gebhard Leberecht von Blücher.

3-Napoleón trató de huir a Estados Unidos tras la batalla

Una vez que terminó la batalla de Waterloo, Napoleón regresó a Paris, donde fue obligado a abdicar el 22 de junio de 1815. Posteriormente huyó a la ciudad costera de Rochefort, donde se subió a un buque con el objetivo de llegar hasta los Estados Unidos.

Así lo confirmó un pariente suyo en una carta de la época. Sin embargo, como el «Sire» no quería pasar por la vergüenza de ser atrapado por los buques ingleses escondido en la bodega de un barco, terminó rindiéndose a los británicos el 15 de julio de 1815. Tres meses después fue desterrado a Santa Elena, donde vivió durante seis años hasta fallecer.

4-La lluvia que retrasó a Napoleón

Antes de la batalla, unas fuertes lluvias sacudieron la región de Waterloo. Sabedor que su artillería se vería resentida por aquella meteorología (lo mismo que sus jinetes, debido al suelo empantanado), el « Pequeño corso» decidió aguardar a que el tiempo se calmase y la tierra se secase. Por ello, esperó hasta el mediodía para lanzar su ataque. Ese tiempo permitió a los prusianos llegar hasta la zona, flaquear al ejército galo y derrotar a Bonaparte.

5-Saqueadores de dientes

Pocas horas después de que finalizase la batalla, los lugareños se armaron con martillos y cinceles y comenzaron a quitar los dientes a los miles de muertos que había sobre el campo de batalla. Posteriormente, los vendieron a multitud de dentistas para que éstos fabricasen dentaduras postizas. Según afirma el Museo Nacional del Ejército en Gran Bretaña, aquellos que adquirieron este preciado bien no se molestaron en ocultar de donde provenían y definieron el producto como «Dientes o prótesis de Waterloo».