El can cuenta con todos sus órganos intactos
El can cuenta con todos sus órganos intactos - NEFU

La absurda muerte de un perro momificado «de forma natural» hace 12.400 años

Según los expertos, el can estaba cerca de un río cuando un desprendimiento de tierra acabó con él y le sepultó en arena

Actualizado:

Han pasado unos 12.400 años desde que un perro caminaba por la República de Saja (al este de Rusia) cuando, repentinamente, se produjo un desprendimiento de tierra. El primitivo can intentó entonces asirse con sus dientes a unos matojos cercanos, aunque sin conseguirlo, por lo que murió bajo todo aquel torrente de arena el cual, además, le momificó en vida.

Esta es, al menos, la conclusión a la que han llegado los expertos del Instituto de Medicina de la Universidad Federal Noreste de Yakutsk los cuales, hace algunas semanas, desvelaron cómo había fallecido este animal y señalaron su increíble estado de conservación.

Tal y como afirma el diario « Siberian Times», este perro ha sido todo un hallazgo para los científicos debido, entre otras cosas, a que la tierra generó una «costra» a su alrededor que mantuvo sus órganos casi intactos.

«Es algo único en el mundo. A pesar de que los tejidos están momificados no tienen la descomposición post mortem habitual, algo que suele ocurrir con el material biológico», explica Darima Garmaeva, una de las responsables de la investigación. Según determina la experta, esto permitirá averiguar el parentesco de los perros de entonces con los actuales y ajusta mucho más el momento en el que se domesticaron estos animales.

La muerte de una bestia prehistórica

Así pues, los expertos han logrado determinar gracias a la autopsia qué comió esta bestia prehistórica en sus últimos momentos, cómo era su piel y cuáles eran sus características básicas. En este sentido, han averiguado que era hembra y tenía tres meses de edad en el momento de fallecer cerca de un río del este de Rusia.

De hecho, es el único de estos animales momificados de forma natural que se ha encontrado en el mundo. El análisis, además, ha permitido establecer que su estómago (que se hallaba en perfectas condiciones) incluía en el momento de la muerte dos ramas de pequeño tamaño –aproximadamente un centímetro de longitud-.

En palabras de los expertos, que estas ramas estuvieran en el estómago puede deberse a que el perro trató de agarrarse con los dientes a un matojo cercano para evitar ser arrastrado por la corriente de tierra. Sin embargo, este no fue lo suficientemente resistente para aguatar su peso y se terminó partiendo.

Así pues, el animal habría tragado involuntariamente los restos del arbusto al caer. También es posible que los ingiriera al tratar de agarrarse a un matorral mientras caía por la pendiente. A pesar de todo, los científicos realizan un análisis mucho más exhaustivo de esta parte de su cuerpo el próximo otoño para corroborar sus primeras impresiones.

«Es asombroso. Hoy en día en los museos hay todo tipo de restos de perros adultos, pero no están completos. Este sí, y además es un cachorro. Los resultados indican además que es un perro primitivo y, a día de hoy, es el más antiguo que hemos hallado al norte de Siberia. Los más antiguos que se han encontrado son los de la cueva Goyet, en Bélgica, que cuentan con 36.500 años de edad. Hay otros datados en 26.000, pero no están también conservados», ha señalado la investigadora.

Los restos del animal fueron encontrados en 2011 por dos hermanos (Yuri e Igor Gorokhov) que buscaban restos de mamuts en la zona. Al encontrarlos contactaron con la Universidad Federal Nororiental. Tras recoger lo que quedaba del can, los científicos lo bautizaron como el perro «Tumat». Desde entonces, han tenido que pasar cuatro años de investigación para terminar la autopsia.