MOVIMIENTOS SOCIALES

José Luis Sampedro se despide de sus lectores

'Sala de espera' es el libro póstumo del escritor y humanista, que incluye tres capítulos inéditos y notas manuscritas

EDURNE MARTÍNEZ
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El día que se cumple un año de la muerte del escritor, humanista y economista José Luis Sampedro, se ha presentado en Madrid su obra póstuma, ‘Sala de espera’, con la que "se despide de sus lectores", según ha afirmado su viuda Olga Lucas. Este libro se compone de tres capítulos inéditos escritos por él y varias notas de su puño y letra escaneadas y publicadas tal cual “con las que el lector entenderá por qué he sido incapaz de escribir un relato de ellas”, ha explicado su mujer.

En una presentación llena de momentos emotivos y de recuerdos del autor, Olga Lucas ha querido recordar que su marido “no fue el convocante del 15M, tal y como muchos le definen”. Su viuda ha explicado que aunque Sampedro apoyó con entusiasmo estos movimientos, no quería restar protagonismo a los jóvenes. Sin embargo, la también escritora ha recordado que su marido les dijo en más de una ocasión: “me estáis alegrando los últimos días de mi vida”.

Este libro es “mucho más de lo que parece y mucho menos de lo que alguien pudiera esperar”, ha señalado su viuda. Y es que, según ella, “el texto es breve pero si se lee y se piensa lo que está escrito hay mucho ahí dentro”. Y es que Sampedro tenía una obsesión durante los últimos años de su vida, “decir todo lo que tenía en la cabeza”, ha asegurado Olga Lucas. “Quiero que se mantenga su legado porque en los tiempos que corren estamos muy necesitados de enseñanzas. Se le tiene que leer y se le tiene que recordar”, ha puntualizado.

Por su parte, David Trías, el editor del libro, ha recordado que Sampedro era una persona que nunca dejaba “de pensar y de trabajar” y que, aunque no tenía firmado un contrato editorial fijo, sentía una gran responsabilidad con él mismo por seguir publicando. Además, ha añadido que en el libro se incluyen una serie de fotografías “del Sampedro más humano, más íntimo”. Por ejemplo, “haciendo sudokus o cuando conoció Olga en un balneario”, ha señalado Trías.

El editor ha recordado una frase muy conocida de Sampedro: “Me hago viejo aprendiendo siempre”. Y es que, según Trías, el escritor vivió sus últimos años intentando comprender lo que ocurría en el mundo con un toque de humor y humildad. Además, rechazó siempre la agresividad y la prepotencia “que forma parte de la especie humana”. Y es que “el lenguaje para él era sagrado, es lo que él siempre decía que nos hace humanos”, ha explicado.