«Así salvaremos a Pompeya»
Zona de acceso a las "domus" de Pompeya, la ciudad sepultada por las cenizas del volcán Vesubio en el año 79 d.C - efe

«Así salvaremos a Pompeya»

En declaraciones a ABC, el superintendente de la ciudad romana afirma que «Pompeya tendrá una nueva imagen en el 2015». Burocracia y camorra son los dos grandes males que la afectan

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Cuenta el periódico de Nápoles « Il Mattino» que hace cuatro años su periodista Pietro Treccagnoli recogió parte de un mosaico de Pompeya, se paseó tranquilamente por la ruinas de la ciudad sin ningún control y luego dejó en su sitio las piezas del mosaico. No parece que hayan cambiado mucho las cosas desde entonces. Pompeya se ha convertido en una preocupación permanente para el gobierno italiano. Sus derrumbes, robos y enormes deficiencias causan alarma internacional. Ayer mismo se desprendió una parte del muro de una casa romana. El día anterior robaron un fresco de la diosa Artemisa. Los responsables de Pompeya se han reunido convocados por el ministro de Cultura y han adoptado urgentes medidas de seguridad con treinta nuevos vigilantes especializados. Uno de los asistentes a la reunión ha sido el profesor Massimo Osanna, superintendente de Pompeya, con el que ha hablado a ABC para conocer cómo el gobierno italiano salvará Pompeya.

Sensacionalismo

«Pompeya se muere lentamente». «El Estado italiano abandona las ruinas de Pompeya». «La ruinas de una ciudad que envidia todo el mundo corren peligro de desaparecer ante una indiferencia total». Estos son algunos de los titulares aparecidos en estas fechas en la prensa italiana e internacional, después de tres desprendimientos ocurridos a primeros de marzo que afectaron al Templo de Venus y a Porta Nocera, el monumento funerario más importante en las excavaciones de Pompeya, la ciudad romana sepultada por las cenizas del Vesubio en el año 79 d. C. , convertida en el más famoso e importante parque arqueológico del mundo, un verdadero tesoro declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997.

«O se actúa rápidamente o Pompeya se derrumba»Esos derrumbes no son un hecho aislado. «La verdad es que por cada desprendimiento que se hace público, hay otros nueve de los que no se tiene noticia», afirma el arquitecto Antonio Irlando, responsable del Observatorio del patrimonio cultural. Desde hace tiempo, es general en Italia y en el mundo la alarma que suscita la situación de Pompeya. La última advertencia ha llegado del presidente de la comisión italiana de la UNESCO, Giovanni Puglisi: «O se actúa rápidamente, o Pompeya se derrumba», afirma categóricamente el profesor Puglisi.

«Hay riesgos, pero bajo control»

Contra este clamor se alza la voz esperanzadora del nuevo superintendente de Pompeya, Massimo Osanna, un arqueólogo de prestigio internacional, con el que ha hablado ABC justo cuando acaba de tomar posesión de su cargo. «La situación no está fuera de control, como parecen indicar algunas informaciones. Aquí hay funcionarios muy competentes que vigilan constantemente la situación para estar al tanto de las emergencias. Los últimos desprendimientos han sido de pequeña entidad. Ciertamente, en una ciudad en ruinas que ocupa cuarenta y cuatro hectáreas, con restauraciones a lo largo de los siglos, hay peligros y riesgos».

Pompeya como metáfora de la crisis italiana

Los últimos derrumbes en Pompeya han llenado las redes sociales en Italia de mensajes de indignación, de críticas y de sentimientos de vergüenza. La metáfora era fácil, y así la reflejan desde hace tiempo los medios nacionales y extranjeros: El derrumbe de Pompeya es la metáfora de la inestabilidad política italiana y de su incapacidad para hacerse responsable de su patrimonio cultural, que representa prácticamente el 70% de todo el patrimonio mundial. Pero el nuevo superintendente no se deja impresionar por el derrotismo que parece imperar en muchos medios: «Hay cierto sensacionalismo sobre Pompeya, porque eso gusta. Se desprende algún muro, y debemos evitar que eso suceda; pero Pompeya no se derrumba. Hay problemas, que se han acumulado durante años. El nuevo gobierno ha mostrado gran atención, y esto ayudará a Pompeya».

Una «Grande Belleza» gana en Hollywood, pero la de Pompeya se cae a pedazos

Curiosamente, mientras en Hollywood la cultura italiana triunfaba y era elogiada (el film “La Grande Belleza” de Paolo Sorrentino ganaba el Oscar a la mejor película extranjera) en Italia otra «gran belleza» como Pompeya llenaba también titulares en todo el mundo a causa de tres desprendimientos. El ministro de Cultura, Dario Franceschini, aprovechaba la concesión del Oscar para hacer en un tweett esta reflexión: «En la noche Sorrentino gana el Oscar y se derrumba otro muro en Pompeya. Es una lección: creer en nuestra belleza y tutelarla con orgullo». Más lejos iba el primer ministro, Matteo Renzi, quien desafiaba a los empresarios a invertir en bienes culturales, como ha hecho Diego della Valle, industrial de la moda (ha pagado 25 millones de euros para restaurar el Coliseo de Roma, a cambio de tener la exclusiva durante 15 años de los derechos de imagen del conocido anfiteatro romano). «La Grande Belleza gana el Oscar mientras Pompeya cae a pedazos, Italia es el país de la cultura, así que desafío a los empresarios: ¿a qué esperáis? A quien desea invertir en bienes culturales le quiero decir que este país es atractivo y permite hacer esas inversiones». El superintendente de Pompeya se muestra entusiasta con esta posibilidad: «La inversión privada sería bienvenida. El papel del Estado sería el de coordinar y vigilar los proyectos privados».

105 millones para cambiar Pompeya

Salvar el área arqueológica más importante del mundo es el objetivo del Gran Proyecto Pompeya, aprobado a comienzos del 2013, con un fondo de 105 millones de euros procedentes de la Unión Europea. La urgencia se impone, porque deberán ser invertidos antes de que finalice el 2015, y la UE ya ha adelantado que no concederá ninguna prórroga.

En Pompeya se conservan 2 millones de metros cúbicos de estructurasLas 44 hectáreas del área arqueológica de Pompeya conservan unos 2 millones de metros cúbicos de estructuras de mampostería antiguas, 17.000 metros cuadrados de estucos, 12.000 metros cuadrados de pavimentos. Gran parte de todo ello será objeto de una masiva intervención gracias al Gran Proyecto Pompeya, nos subraya el superintendente Massimo Osanna: «Es necesario intervenir de inmediato, porque Pompeya es una ciudad en ruinas, pero se está trabajando ya con intervenciones de gran urgencia en zonas determinadas y en proyectos que afectan a toda el área arqueológica. En un año todo cambiará: El Gran Proyecto Pompeya prevé dedicar una buena parte de los fondos a valorizar el parque arqueológico para solucionar también los problemas que hoy encuentran los turistas, como carencia de baños o indicaciones».

Como muestra de que Pompeya está cambiando, el superintendente Osanna nos subraya que el lunes, día 10, se ha hecho público un bando de 8 millones de euros, al que también pueden concurrir universidades, para la realización de un proyecto que dará un conocimiento global de Pompeya, incluyendo todas sus estructuras y eventuales daños.

Burocracia y camorra, los grandes males

La burocracia, y en cierta forma la camorra, han sido los grandes males de Pompeya, la causa de su deterioro. Los fondos para salvar este colosal patrimonio de la humanidad no faltan, como lo demuestran los 105 millones de euros dispuestos por la Unión Europea. Cada obra importante que se realiza en Pompeya sale a subasta, a la que concurren numerosas empresas. Las que pierden sistemáticamente hacen recursos a la magistratura, lo que bloquea la asignación definitiva de los trabajos, retrasando así las tareas de restauración.

La Unión Europea ha expresado su enorme preocupación por los retrasos. «Cualquier desprendimiento en Pompeya es una derrota enorme. Pido con fuerza a las autoridades italianas de tomarse con atención Pompeya porque es un sitio emblemático no solo para Europa sino para todo el mundo», ha manifestado el comisario de la UE para la política regional, Johannes Hahn. El nuevo superintendente de Pompeya es muy receptivo a la preocupación de la UE, pero reconoce a ABC que hay un problema con las subastas: «El procedimiento de las subastas es muy largo y esa lentitud afecta a Pompeya. Pero este es un problema del país, con el que nosotros como administración de Pompeya nada podemos hacer».

Infiltraciones de la camorra

A los retrasos que sufren los trabajos, a consecuencias de las recursos judiciales, hay que sumar las inevitables investigaciones para detectar posibles filtraciones de la camorra, la mafia napolitana, algo habitual en buena parte de las subastas de obras. Para atajar esta gangrena, el gobierno italiano nombró en diciembre pasado a Giovanni Nistri, general del arma de los Carabineros, como director general del Gran Proyecto Pompeya, un gran experto en tutela del patrimonio cultural, encargado de gestionar con eficacia y transparencia los 105 millones de euros de la Unión Europea. «Con el general Nistri se trabaja muy bien, en sintonía. Ha sido una óptima elección, que servirá para acelerar todo el proceso de restauración de Pompeya».

Falta por excavar un tercio de Pompeya

La historia de las excavaciones arqueológicas de Pompeya comenzaron en 1748, con Carlos III de Borbón, rey también de Nápoles y Sicilia. El descubrimiento tuvo tal trascendencia que influyó de inmediato en el progreso de las actividades artísticas, arquitectónicas y filosóficas, dando origen al neoclasicismo.

Pero queda aún muchísimo por descubrir, porque, como nos dice el superintendente Osanna, Pompeya es una «mina»: «Todavía falta por excavar un tercio de la ciudad de Pompeya. Se podrían excavar también áreas para conocer la Pompeya preromana y la arcaica. Hay también que hacer un trabajo de archivo que nos puede dar muchísima información. La investigación que se ha hecho sobre muchísimas de las domus (casas romanas) y monumentos están en forma preliminar. Queda aún mucho trabajo por hacer, incluso para próximas generaciones». De momento, el superintendente Massimo Osanna tiene un sueño: «Espero que a finales del 2015 Pompeya tenga una nueva imagen, con servicios adecuados, y sea un lugar excepcional de increíble belleza».