Enresa avanzó ya en diciembre al Congreso su idea de ampliar El Cabril

«Estamos negociando con el Ayuntamiento de Hornachuelos de forma que para 2020 pueda estar resuelto»

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Mientras se incrementa el ruido en torno a los planes de Enresa para El Cabril, se van conociendo más datos sobre el anuncio hecho por su presidente, Francisco Gil Ortega, al respecto el pasado lunes en un desayuno informativo. La posibilidad expresada de ampliar y hasta duplicar la capacidad del almacén de residuos radioactivos no debió ser una sorpresa para algunos de los asistentes y los grupos políticos. Aunque en Córdoba ha despertado una honda polémica y ha provocado que IU y PSOE comiencen a gestar su «frente político», lo que Gil Ortega declaró en la tribuna de oradores no era ninguna exclusiva —otra cosa es la carga del mensaje y la rotundidad empleada—.

Los diez diputados del Congreso integrantes de la Ponencia de relaciones con el Consejo de Seguridad Nuclear, que a su vez depende de la Comisión de Industria, tuvieron ocasión el pasado 17 de diciembre de escuchar la misma idea en la comparecencia preceptiva del presidente de Enresa en este órgano de la Cámara Baja.

Según consta en el borrador del acta de esa sesión, por la que pasaron varios operadores del mundo energético nuclear y medioambiental, Gil Ortega afirmó ante sus señorías que «estamos negociando con el Ayuntamiento de Hornachuelos para hacer una ampliación de forma que para el año 2020 estemos en situación de tenerlo resuelto». En esa ponencia hay tres diputados del PP, dos del PSOE, uno del PNV, otro de CiU, UPyD e Izquierda Plural así como otro representante más del Grupo Mixto (en este caso de Esquerra Republicana).

Informe político

El objetivo de esa y otras comparecencias más que se prolongarán este mes de febrero es elaborar un informe (como todos los años) a modo de foto fija de los proyectos y tendencias del uso de la energía nuclear en España. Y sobre la mesa, no sólo la ampliación futura de El Cabril, sino la vida de las centrales nucleares —que el propio presidente de Enresa planteó en el desayuno del lunes que podría extenderse de 40 a 60 años— y el Plan General de Residuos Radioactivos, la hoja de ruta clara de por dónde irán de verdad las intenciones de Enresa sobre la instalación de Sierra Albarrana.

Como ya avanzó ABC, en marzo de 2013 y a preguntas del experimentado diputado socialista y Catedrático de Termodinámica de la Escuela Oficial de Náutica de Tenerife, José Segura Clavell, el Gobierno ya señaló entonces esta posibilidad de ampliar El Cabril en el horizonte de los primeros años de la década de 2020. En su respuesta a Segura, el Gobierno planteaba la existencia de estudios preliminares sobre la generación de residuos radioactivos en el futuro en función de la vida de las centrales nucleares que operan en España y las necesidades de espacio para almacenaras. Y, además, como esta semana admitió a este periódico el director técnico de Enresa Álvaro Rodríguez Beceiro, se trabaja ya en que los residuos de media y baja puedan ser tratados en origen y almacenados como de muy baja actividad para ocupar menos celdas y no tender a un recrecimiento de las instalaciones de mayor calado. En estos momentos, El Cabril está a un 67,8% de su capacidad.

Con todo, algunos diputados de la Ponencia del Congreso consultados por ABC entienden que las palabras de Gil Ortega fueron «imprudentes» y explicaron que desconocen proyecto alguno de ampliación.

Esta aspiración de Enresa que ha sembrado nuevas dudas en la opinión pública cordobesa, no es nueva. En el anterior periodo de José Alejandro Pina (2004-2012) como responsable de Enresa, esta cuestión se admitió en varias ocasiones sin grandes concreciones, eso sí. Lo que sí cuajó en ese periodo fue el plan de activar cuatro celdas con 130.000 metros cúbicos de capacidad para los residuos de muy baja actividad. Con una de ellas, la 29, ocupada a la mitad, en breve arrancarán las obras de la número 30. Todas están autorizadas administrativamente.