«Un alumno de la concertada cuesta 3.000 euros menos que uno de la pública»
Aguas Santas López, directora del centro Zalima - ROLDAN SERRANO
Aguas Santas López Jiménez Directora de Zalima

«Un alumno de la concertada cuesta 3.000 euros menos que uno de la pública»

La responsable de este centro defiende que «ningún tribunal ha cuestionado la legitimidad del sistema pedagógico de educación diferenciada»

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Aguas Santas López, sevillana de nacimiento aunque residente en Córdoba, es la directora de Zalima, centro de Bachillerato y Formación Profesional. Los cambios en el modelo de concertación y, como es lógico, el efecto de la crisis económica en las familias son algunas de las situaciones a las que tiene que hacer frente a diario la responsable de este centro de cerca de 50 años de vida en la ciudad.

—¿En qué medida le ha afectado a Zalima la pérdida del concierto de la Junta de Andalucía?

—Los primeros afectados por la decisión de la Junta de retirar los conciertos han sido las familias, porque han visto vulnerada su libertad para elegir el centro educativo que quieren para sus hijas. A pesar de que la medida adoptada por la Administración ha sido grave y perjudicial, hay escolarizadas un importante número de alumnas. Las familias valoran nuestro proyecto educativo de excelencia académica y formación humana. La medida adoptada por la Junta le supone a las familias un gran esfuerzo económico, pues no podemos perder de vista la situación de crisis que está atravesando el país. Me parece injusto que las familias tengan que pagar por dos veces el ejercicio de un derecho garantizado constitucionalmente: una, a través de sus impuestos, y otra por una cuota privada. Está demostrado que un alumno de la concertada le cuesta al Estado 3.000 euros menos que en la enseñanza pública.

—¿Tienen alguna esperanza en recuperarlo?

—Sí, siempre hemos tenido esperanza porque creemos en la validez del proyecto docente que impartimos, avalado por sus resultados, como por ejemplo los obtenidos en la PAU —100% de aprobados en junio—, y por 50 años de experiencia. Por nuestras aulas han pasado más de 5.000 estudiantes. Ningún tribunal ha cuestionado la legitimidad del sistema pedagógico de educación diferenciada. Se trata de un modelo de vanguardia que está perfectamente integrado en el sistema educativo de otros países con mejores resultados académicos, como son Reino Unido, Japón y Estados Unidos. Con la reciente entrada en vigor de la Lomce tenemos la esperanza de recuperar el concierto. Próximamente, el centro solicitará a la Junta la renovación del convenio educativo para el próximo curso académico.

—En una entrevista con el presidente de Escuelas Católicas se apuntaba a que la llegada de IU al Gobierno de la Junta había cambiado las políticas de Educación. ¿Está de acuerdo?

—Pienso que la educación no es un tema político, por lo que no debería estar sometido a los vaivenes ideológicos. Lo importante de la educación son los resultados académicos y laborales conseguidos. No se debe hacer política con la educación.

—La voluntad de la institución es mantenerse sólo para mujeres.

—El centro nació hace 50 años para promover la formación de la mujer y que ésta tuviera más oportunidades en una época en la que nadie se preocupaba por su formación. No se trata de una voluntad, sino de un hecho constatable. En la actualidad, han surgido instituciones que favorecen a las féminas, como por ejemplo el Centro de la Mujer, el Instituto de la Mujer, o distintas asociaciones, todos ellas subvencionados con fondos públicos. ¿Por qué no colaborar, entonces, con nuestro modelo de educación cuando fuimos pioneras en esto? Además, el centro sigue teniendo demanda.

—¿Cómo defiende usted la educación diferenciada?

—Tiene un fundamento pedagógico basado en los distintos ritmos madurativos de los chicos y las chicas. Al madurar a distinto ritmo también aprenden de forma distinta. Es una opción de libertad.

—El año que viene se cumplirán 50 años de la apertura del centro. ¿Ha cambiado mucho Zalima desde entonces?

Zalima lleva cerca de medio siglo aportando beneficios a la sociedad de Córdoba con su trabajo educativo y su labor social.

—La situación económica de 1965 no tiene nada que ver con la de 2014. ¿Cómo hacen frente a la crisis económica?

—Zalima siempre ha pasado por vicisitudes económicas, puesto que el concierto no ha cubierto en su totalidad el coste de la prestación del servicio.

—¿Tienen ahora sus alumnas más dificultades que antes para encontrar un empleo?

Es cierto que hay más dificultades que hace 10 años para insertar a las alumnas en el mercado laboral. Los indicadores económicos, que lentamente se van recuperando, reflejan objetivamente la razón. Es significativo cómo desde el año 2000 al 2006 se llegó entre el 90 y 100% de empleo. A partir de ese año el índice bajó en torno al 60, para establecernos en los ejercicios más duros en un 30. La última promoción de alumnas en prácticas aún no tituladas ha conseguido un 40% de inserción laboral. Comienza a existir movimiento en la bolsa de trabajo.

—¿Se ha resentido Zalima de alguna manera por el cierre de empresas?

—Zalima no se ha resentido por el cierre de firmas. Seguimos trabajando sobre una misma base de empresas colaboradoras en torno a un 90%. El perfil de la alumna de Zalima es muy polivalente y esto es una ventaja a la hora de su inserción laboral.

—¿Qué cree que diferencia a la joven que cursos sus estudios en Zalima?

—La diferencia en una pluralidad de oferta educativa, cada una tiene mucho que aportar.