Ahlzahir: Cincuenta años de excelencia

Ahlzahir: Cincuenta años de excelencia

Cumple medio siglo el emblemático colegio fundado por José Navarro, Federico Die y José Fuentes Guerra y que abrió la senda del grupo Fomento

Actualizado:

«Esto no es obra humana, porque todo nos vino dado de arriba». José Navarro Giménez, de 93 años, tiene la mente lúcida para recordar cómo fue la gestación del colegio Ahlzair, que celebra este año el cincuenta aniversario de su fundación con una serie de actos que hoy alcanzan uno de sus puntos más destacados con el oficio de una misa en la Catedral por parte del obispo, Demetrio Fernández. Ha pasado medio siglo, pero José Navarro tiene nítida la imagen de los meses previos a la fundación de uno de los centros educativos que marcan diferencias en la capital. «Yo he sido médico toda la vida, ginecólogo, y nos reuníamos en mi consulta cuando acabábamos de trabajar para ver cómo poníamos en marcha todo lo que teníamos en la cabeza», afirma el nonagenario en una de las estancias del complejo educativo situado en El Tablero, justo detrás del circuito deportivo frecuentado por los aficionados a correr.

Navarro usa el plural porque eran tres personas las que se afanaron en el proyecto. A él, que es el único que queda vivo de ese grupo de precursores de la iniciativa, se unían Federico Die y José Fuentes Guerra. Los tres poseían firmes convicciones religiosas: no en vano eran miembros del Opus Dei. «No teníamos un duro, sólo muchas ganas y la seguridad de que el proyecto era una cosa que Dios había puesto en nuestras manos, eso está más claro que la luz», rememora el anciano, que explica que la referencia que tomaron era la del colegio Gaztalueta de Bilbao, fundado por un grupo de padres.

«Así que nos pusimos manos a la obra: para recabar fondos nos servíamos de algo muy básico, que era el listín telefónico, porque allí buscábamos los números de familias de la ciudad a las que conocíamos, con las que teníamos contacto, para ver si les interesaba nuestro proyecto y podían echarnos una mano».

La idea cuajó. Gustó. Entusiasmó. De manera que el colegio Ahlzahir abrió sus puertas —no en su ubicación actual, sino en un chalé del Cerrillo— en el curso de 1963-1964 con 108 alumnos y cuarenta familias detrás. «El salto que hemos dado desde entonces es evidente: el grupo Fomento, al que pertenece el colegio y que tiene ámbito nacional aunque partió de Córdoba, de Ahlzahir, integra hoy a 35 centros educativos, dos de ellos en Córdoba, el nuestro y El Encinar, que es para chicas, integra a 16.000 familias, 23.000 alumnos y a una comunidad de antiguos alumnos formada por 60.000 personas», suscribe Jean-Jacques Not, el director de Ahlzahir desde hace un año.

El mismo año de la fundación de Ahlzair tomó forma una institución clave para entender la historia de la educación de calidad en España: Fomento de Centros de Enseñanza, ideada con el propósito de ayudar a los padres a dar a sus hijos una educación de calidad, inspirada en una visión trascendente de la existencia humana, en el principio de dignidad de la persona y que contaba, y cuenta, con el amparo espiritual del Opus Dei.

¿Qué distingue a Fomento del resto de la oferta educativa? La pregunta la responde Jean-Jacques Not. «Educamos a los chicos en libertad y para la libertad y les inculcamos que en su vida tienen que tomar decisiones libres pero responsables al mismo tiempo». Decisiones tan libres, tan responsables y tan valientes como la que tomaron hace cincuenta años Federico Die, José Fuentes Guerra y José Navarro.