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Gestionar la decepción: cariño, este verano me quedo sin vacaciones

Asumir y compartir con los suyos que no podrá irse de vacaciones es un momento muy duro para un autónomo

G. Toca

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Los profesionales por cuenta propia están muy atentos a los cinco meses previos a julio y agosto, porque saben que dependerá de ellos que se puedan tomar un descanso estival de dos o tres semanas o no. En marzo todavía queda tiempo para ahorrar un poco más, para buscar más clientes y, sobre todo, para ‘echar’ más horas en el lugar de trabajo. Saben que dejar estas decisiones para mayo o junio es, sencillamente, suicida. No se puede enderezar el rumbo a última hora y más cuando los clientes suelen pagar a dos o tres meses desde la emisión de la factura.

La experiencia enseña al autónomo que si se tuercen asuntos importantes, lo más importante es pensar en frío, no lamentarse y buscar culpables –porque eso no lleva a ninguna parte- y encontrar soluciones. Y rápido. Los clientes pueden ir y volver; los proyectos se pueden suspender o cancelar; la competencia puede ‘tirar’ los precios o copiar su modelo de negocio. Muy bien: eso es lo que ha sucedido y no hay que darle más vueltas. Hecho el diagnóstico, el autónomo ha de diseñar una estrategia que le permita responder al desafío a corto plazo. Luego, ya veremos.

Y es justo esa forma en la que los trabajadores por cuenta propia se enfrentan a dificultades y retos la que quiere destacar la iniciativa Nacidos para ser autónomos, con la que Orange quiere solidarizarse y rendir un pequeño homenaje al espíritu especial que tiene este colectivo.

Los autónomos resilientes siempre se crecen ante la adversidad

El gran problema, por supuesto, es que quizás el imprevisto haya sido tan duro y repentino que no le deje margen para un volantazo que evite el golpe. Imaginemos que se han caído dos o tres proyectos o clientes importantes en abril y que las previsiones de facturación saltan por los aires. Ahorrar no va a compensar el agujero de las pérdidas y tampoco lo hará asumir más trabajo o atraer clientes nuevos.

Se va a quedar sin vacaciones con certeza y sabe que solo puede hacer tres cosas: aplicarse para corregir la tendencia desde ese momento hasta el final del año; tomarse con humor, resiliencia y paciencia su nueva situación y minimizar el impacto de la ausencia de vacaciones sobre él y los suyos. Esas tres valientes medidas serán los grandes ejes de su vida durante los meses siguientes.

Corregir la tendencia exigirá algo más que trabajar de sol a sol. Primero necesitará pensar cómo y en qué plazo podrá solucionar el problema. Y, en caso de que sea complicado, conviene prepararse para aceptar que, a veces, es imposible revertir la situación.

Pero no nos pongamos en lo peor. El objetivo ha de ser aproximarse al punto en el que se hubiera terminado el año en circunstancias normales. Y, considerando las circunstancias, ver que acercarse sin llegar ya es mucho, e incluso suficiente.

Por otro lado, la paciencia, la resiliencia y el buen humor exigirán una colosal fuerza de voluntad y, adicionalmente, el apoyo de sus seres queridos.

Tienen que ayudarle a convertir la paciencia en el combustible de una gran motivación y de una gran capacidad para reflexionar qué es lo que más que conviene.

Y está la familia. Por eso, en paralelo, el profesional por cuenta propia ha de minimizar el impacto que la ausencia de vacaciones tendrá en los suyos animándoles a veranear con sus familiares más cercanos, pasando con ellos desde el viernes hasta el domingo siempre que pueda -aunque tenga que teletrabajar-, o prometiéndoles un viaje o una actividad especial en invierno.

La mejor forma de amortiguar el golpe para un autónomo es ver que su nueva estrategia está dando fruto, que su familia es feliz en verano y que él –o ella- puede compartir esa felicidad con sus más allegados, al menos, varios días a la semana. Habrá tiempo de disfrutar como en años anteriores… y hasta quizás descubra que el sacrificio hace mejor y más valioso el tiempo compartido. Se está enfrentando a la adversidad esforzándose, disfrutando con los suyos y, por supuesto, sin perder del todo el sentido del humor.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con Orange. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.