Los premios Jaime I reivindican el retorno a la cultura del esfuerzo

Los Duques de Soria presidieron ayer en la Lonja de Valencia el acto de entrega de los galardones, que en la presente edición estrenaron un reconocimiento a los emprendedores

VALENCIA Actualizado: Guardar
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La necesidad de recuperar valores tradicionales como la «cultura del esfuerzo y el amor al trabajo», las dificultades que encuentran los jóvenes investigadores para trabajar en España y la urgencia de reformas estructurales para salir de la crisis económica fueron las principales demandas esgrimidas ayer por los siete galardonados en la vigésimo segunda edición de los Premios Jaime I, dotados con 100.000 euros cada uno.

Los Duques de Soria presidieron el acto de entrega de estos galardones en la Lonja de Valencia, como ya hicieran hace cinco años. El presidente de la Generalitat, Francisco Camps; la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá; la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia; el presidente de los Premios, Santiago Grisolía, y el de la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados, Rafael Aznar, felicitaron uno a uno a todos los premiados de este año, que han sido Ernesto Carmona (Investigación Básica), Rafael Repullo (Economía), José Mir Pallardó (Investigación Médica), Jordi Bascompte (Protección del Medio Ambiente), Manuel Martín Neira (Nuevas Tecnologías), Rafael Moneo (Urbanismo, Paisaje y Sostenibilidad) y Emilio Mateu, galardonado en la primera edición del Premio al Emprendedor.

Además de las anteriormente citadas, una de las principales preocupaciones de los investigadores y científicos laureados, como el doctor José Mir, es la que se refiere a las dificultades que todavía demuestra España para trasladar a la realidad económica y social los avances obtenidos por la ciencia. El trasvase de la investigación desarrollada en las universidades al tejido productivo y empresarial es fundamental, como recordó la propia ministra Garmendia. En opinión de los galardonados, la innovación no es tan solo un arma imprescindible para el progreso, sino una vía de escape vital ante la «desoladora» situación económica que atraviesa el país. Las naciones basadas en el conocimiento son, a juicio de Jordi Bascompte, «aquellas que son más sólidas económicamente».

La crisis, lejos de instalar a la sociedad en el pesimismo, debe constituir un acicate para mejorar. En opinión de Camps, «la sociedad española es más fuerte que nunca», pero requiere que investigadores, emprendedores y responsables políticos afronten una misma «hoja de ruta» para aunar los esfuerzos que permitan a España salir de la situación de «enorme complejidad económica» que atraviesa.