«Necesitamos hacer más sexy la energía renovable»
El promotor de «Solar Impulse», junto a una maqueta del avión con el que quiere dar la vuelta al mundo - E. AGUDO
entrevista

«Necesitamos hacer más sexy la energía renovable»

Bertrand Piccard, científico-aventurero, psiquiatra de profesión, este suizo quiere ser en 2014 el primero en dar la vuelta al mundo con un avión propulsado solo por energía solar para alertar de que otro modelo energético es posible

MADRID Actualizado:

Enfundado en una chaqueta que recuerda al estilo de la NASA, Piccard presentó ayer en Madrid el proyecto «Solar Impulse», con un coste de 100 millones de euros y en el que trabajan ingenieros de variadas disciplinas, desde el aeromodelismo a la construcción naval. El pasado año ya logró volar 26 horas seguidas, día y noche, con un avión propulsado por el sol y su objetivo ahora es reducir aún más el peso de aparato para dar la vuelta al mundo en cinco días. Lleva el espíritu pionero en las venas: su abuelo fue el primero en volar a la estratosfera y su padre batió el récord de profundidad en un batiscafo.

—¿Por qué cambió su profesión por la aventura?

—Como médico, trataba de mejorar la calidad de vida de las personas y ahora trato de hacerlo a través del ahorro de energía, que es bueno para la salud, el medio ambiente, la economía...

—Con la crisis actual, puede haber gente que piense que usted solo se divierte con su juguetito...

—No es divertido, es muy difícil de hacer. Si lo hacemos, será útil. Si te levantas una mañana y dices «voy a comunicar a la prensa mis ideas», nadie te escucha. Si vuelas con un avión que vuela día y noche sin combustible, todo el mundo viene para ver cómo y por qué lo haces. Ya nos han invitado desde Francia, Bélgica, Suiza, Mónaco o Emiratos Árabes para adaptar nuestra tecnología a la industria... Es una herramienta, no un juguete.

—Usted sostiene que la energía renovable es una solución a la crisis.

—Totalmente, especialmente el ahorro de energía. Uno de los problemas actuales con la energía renovable es que se quiere producir más energía sin ahorrar la que se malgasta. Si solo sumas la energía solar o eólica, eso no es rentable. Pero si, gracias a la tecnología, ahorras la mitad de la energía, eso sí es rentable.

—Pero no es lo mismo hacer un prototipo que un vehículo comercial.

—Nuestro objetivo no es hacer un avión comercial de energía solar, sino atraer la atención de la gente acerca de tecnologías que pueden lograr cosas increíbles.

—¿Por qué si está tan claro no han triunfado que son rentables hasta ahora las energías renovables?

—Usted compró esa chaqueta y podría llevar otra más barata, pero lleva esa porque le gusta. Necesitamos hacer que a la gente le guste la energía renovable, ponerla de moda, hacerla sexy. Hablar de ahorro, energía solar, medio ambiente, ecología... es aburrido.

—¿Por eso la conferencia del clima de Durban ha fracasado?

—Sí, en cada conferencia del clima oímos que hay un gran problema y es muy caro y nadie quiere poner el dinero. Démosle la vuelta, ¿cuáles son las oportunidades, las soluciones para la industria y el crecimiento económico?

—¿Es solo un problema de gobiernos o también de las empresas?

—No lo creo. Todo el mundo está preparado para el cambio, pero todo el mundo teme ser el único en hacerlo. Si a todos se les empuja a hacer el cambio, todos estarían contentos. Y eso es una decisión política.