Las motos y el tenis «amenazan» el lleno en el mitin de Rubalcaba

Los eventos complican la movilización para llenar la plaza de toros de Valencia

MANUEL CONEJOS
VALENCIA Actualizado:

El día que el PSOE se planteó el reto de llenar la plaza de toros de Valencia para su mitin central de la campaña electoral —empujado por el propio candidato, Alfredo Pérez Rubalcaba— quizá no calculó que el día 6 de noviembre Valencia será una ciudad con dos importantes focos de atención deportiva. El Ágora acogerá la final del Open 500 de tenis (a partir de las 15 horas) a la que aspiran jugadores de la talla de David Ferrer, Juan Carlos Ferrero, Nicolás Almagro, Fernando Verdasco, Feliciano López, los franceses Gael Monfils, Jo-Wilfried Tsonga y Gilles Simon y los argentinos Juan Martín del Potro y Juan Ignacio Chela.

Unas 6.500 personas se darán cita en este evento y una cifra similar se puede congregar en el entorno donde se instalan pistas de tenis y diferentes actividades relacionadas con el mundo de la raqueta para la ciudadanía en general. Se accede de forma gratuita y siempre son miles de personas las que disfrutan de esta posibilidad cada año.

Se decide un mundial

A ello, hay que sumar la celebración en Cheste de la última prueba del Mundial de motociclismo que este año decidirá los campeones de 125 y 250 centímetros cúbicos. Mientras, en la categoría reina, GP se ofrecerá un sentido homenaje al piloto italiano, recientemente fallecido, Marco Simoncelli.

Más de 120.000 personas se darán cita en el circuito y, como es habitual, colapsarán accesos y salidas a Valencia, ciudad en la que durante tres días antes de la cita motociclista siempre hay dificultades para la fluidez en la movilidad del transporte.

Esta competencia, tanto en número de personas que elegirán otros eventos, como en la dificultad de traer autobuses de otras regiones para llenar la plaza de toros de Valencia (como sucedió en el mitin central de la campaña autonómica del 22-M) es lo que más preocupa al PSOE,

El tirón de Rubalcaba y Felipe González juntos debería ser suficiente para congregar a unas 14.000 personas y que la «foto» de campaña fuera espectacular. Sin embargo, hay dudas sobre esta cuestión por la creciente desafección de la militancia valenciana hacia su partido.