José Luis Gómez: «Defenderé el lenguaje oral en la Academia»

El creador de La Abadía ocupará el sillón del «gran Ayala, lúcido defensor de la libertad»

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En segunda votación, por una mayoría «amplia y generosa», el actor y director escénico José Luis Gómez se convirtió anoche en nuevo académico de la Española, donde ocupará la silla Z, vacante desde el fallecimiento del inolvidable Francisco Ayala. La candidatura del fundador de La Abadía fue propuesta por Francisco Nieva, Emilio Lledó y Juan Luis Cebrián.

José Luis Gómez (Huelva, 1940) ha convertido en fieramente humano el oficio de actor, que consiste en dejarse afectar por pasiones y conflictos que no le son propios: «Todo lo que sé de mi oficio lo he aprendido de las gentes de mi oficio. Lo más valioso del aprendizaje fue que me despertaran la pasión de aprender. Cuando alguien tiene la pasión de aprender encuentra a los maestros. El principal mérito estará siempre en el discípulo». Y así, se siente honrado por entrar en la Docta Casa: «Brota en mí un sentimiento de gratitud —declaraba anoche a ABC— hacia la Academia, los académicos y todos los que han hecho una labor fundamental en favor de la cultura española». Gratitud que extiende José Luis Gómez a su oficio de teatro: «Soy un enamorado del teatro, que me ha permitido desarrollar mis mejores actitudes. La fundación de La Abadía es una búsqueda del sentido de mi profesión».

Cuando su padre le envió a Alemania para que se convirtiera en un «hostelero de postín», Gómez pasó por Fráncfort, París, Lausana... Pero aquellos sueños acariciados se truncaron. Cuando regresó a España, el actor se da cuenta de que el habla escénica no estaba siempre a la altura de la literatura dramática española, «de la complicidad de una literatura muy poética —el barroco, Valle, Lorca...—; yo sentía que el utillaje, el instrumentario de la escena, no estaba a la altura de esa complejidad de su literatura. El habla escénica no se refiere a una buena emisión de los textos, a un buen decir, a un buen recitar; no, no. Se refiere a la emisión de la palabra en acción, la palabra en vida, lo que María Zambrano podía llamar la palabra entrañada». La palabra emitida desde el cuerpo y el corazón. Hablar es pensar.

¿Qué aportará José Luis Gómez a la escena de la Real Academia? «Yo creo que una defensa de la oralidad, un alegato en favor de la lengua en acción en los escenarios españoles. Hay que tener en cuenta que a nuestra lengua, el español, y al teatro de la sociedad española no siempre se les otorga la categoría que realmente tienen. Es mucho más fácil que se interesen por una obra en polaco, en checo y, por supuesto, en inglés o en francés en los escenarios internacionales que en español. Atención. Y hay otro asunto. La extraordinario extensión demográfica del español no trae consigo necesariamente un alto prestigio como lengua de cultura. Tenemos que luchar por eso».

Premio Nacional de Teatro y reconocido como el mejor actor en el Festival de Cannes por «Pascual Duarte» película con la que le arrebató la Palma de Oro al «taxista» Robert de Niro: «fue el azar», explica. Y tiene un emocionado recuerdo para Francisco Ayala, cuyo sillón «Z» ocupará: «Grandísimo escritor español, y andaluz como yo, y un lúcido defensor de la libertad al que yo rindo homenaje, desde ahora y desde aquí».

El teatro es el reducto de la palabra en acción. El castellano, como lengua escénica, tiene desde hoy un extraordinario paladín en la Real Academia, un defensor a ultranza desde el principio del verbo.