Educación dará «títulos» sin acabar la ESO para maquillar el fracaso escolar
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo - JAIME GARCÍA

Educación dará «títulos» sin acabar la ESO para maquillar el fracaso escolar

El Consejo de Ministros aprobará hoy una reforma que permitirá a los alumnos de 15 años pasar a la FP sin aprobar la Secundaria

MADRID Actualizado:

El Consejo de Ministros previsiblemente aprobará hoy dos decretos por los que se modificará 4º de la ESO y se reformará la Formación Profesional. En la práctica supondrán el acceso a los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI) a partir de los 15 años, un año antes de lo establecido actualmente. Estas medidas persiguen que el sistema educativo «proporcione una formación más adecuada a las necesidades del sistema productivo», dotando al modelo educativo de «mayor flexibilidad».

Según datos del Ministerio de Educación, el 15% de los jóvenes de 15 años ha repetido curso dos veces, y un 24% ha repetido al menos una vez. Ante esta realidad, estos decretos tratan de «modificar la estructura de 4º de la ESO» y «dar algún tipo de cualificación a los que no la poseen».

Esta reforma «amplía y flexibiliza la oferta educativa» dirigida a los alumnos de 15 años. Se crean así tres opciones o vías que ayudarán a aquellos que cursan 4º de la ESO a orientarse de cara a su futuro, sin condicionarlo. La propuesta incorpora tres materias nuevas a la oferta de optativas existentes: Alimentación, nutrición y salud; Ciencias aplicadas a la actividad profesional; y Orientación profesional e iniciativa emprendedora. El alumno podrá escoger tres de las once asignaturas que se ofrecen, aunque el título de la ESO será el mismo para todos —ni de ciencias, ni de letras—.

Con permiso paterno

Asimismo, se establece que podrán acceder a los Programas de Cualificación Profesional Inicial a los 15 años, con el permiso de los padres, aquellos jóvenes para los que se considere que es la mejor opción. De este modo, se favorecerá su continuidad en estudios postobligatorios, fundamentalmente en la Formación Profesional de Grado Medio.

Estos programas tendrán una duración de dos años, pudiendo ser de un año para determinados alumnos (mayores de 16 años y en función de sus competencias adquiridas antes del curso). Los PCPI se dividen a su vez en tres módulos (voluntario, formativo de carácter general y específico profesional), los cuales deben ser superados en su totalidad para obtener el título de la ESO. El específico profesional, por sí solo, proporcionará un certificado profesional de nivel 1; mientras que el formativo de carácter general será obligatorio para pasar a la FP de Grado Medio.

Además, se refuerzan los efectos académicos asociados a la superación de los mismos, permitiendo el acceso directo a la FP de Grado Medio y la obtención por parte de todos los alumnos, al finalizar la ESO y a pesar de no obtener el título de graduado, de un certificado del nivel alcanzado de adquisición de las competencias básicas.

Respecto a la Formación Profesional, el Real Decreto tiene el objetivo de permitir «la mejor cualificación de las personas para el desempeño de las diversas profesiones» y «flexibilizar» el acceso a las enseñanzas, con la instauración de «cursos puente» entre los diferentes grados que establezcan las competencias. También se flexibilizará la oferta formativa para garantizar una mejor adaptación a las demandas de entorno socioeconómico.

«Medidas interesantes»

El presidente de la Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE), Nicolás Fernández Guisado, cree que «las medidas son muy interesantes, pero cubren aspectos muy parciales». «La reforma debería serlo en su totalidad, a través de un gran pacto educativo», detalla. «Las medidas son positivas, pero son insuficientes para acabar con el elevado porcentaje de fracaso escolar de España».

Fernández Guisado apunta, además, que «la reforma apuesta por la orientación del alumno a través de tutorías», y se pregunta cómo van a poder ejercer esa labor si las plantillas de profesores se ven cada vez más reducidas. Otro tema que preocupa a ANPE es la financiación, teniendo en cuenta el contexto en el que nace y el fracaso de otros proyectos educativos como «Escuela 2.0», que todavía no han conseguido consolidarse por falta de inversión.