Despliegue del batallón oficial

Los delegados provinciales de la Junta se multiplican por doquier con cualquier tipo de acto como excusa electoral

POR B. L.
CÓRDOBA Actualizado:

La Junta lleva desde antes de Navidad desatada en Córdoba. Pero que nadie se haga ilusiones: no se trata de ninguna avalancha de obras, sino de un «tsunami» de actos, sobre todo de sus delegados provinciales, para vender la gestión de la Administración regional, en beneficio del PSOE, de cara a las autonómicas de marzo.

Los socialistas instrumentalizan la Junta lanzando a sus altos cargos públicos en una indisimulada campaña de propaganda, en la que sólo les falta llevar un pin con el puño y la rosa. Hay múltiples objetivos: el PSOE busca mantener sus grandes bastiones (Baena, Puente Genil y Palma), pero también ganar espacio donde el PP le vapuleó en las generales; sobre todo en la capital, clave para las autonómica. Y, al mismo tiempo, cuida también esa pléyade de medianos y pequeños localidades, donde el PSOE ganó el 20-N, pese a la debacle global de los socialistas.

Si se atiende a los últimos diez días, la agenda de los delegados provinciales ha sido de vértigo. Ahora bien, la palma se la lleva la de Educación, Antonia Reyes. Entre el lunes 23 y la jornada de ayer, visitó siete municipios. Dependiendo del caso, anunció inversiones o realizó inauguraciones, como la de la ampliación del Conservatorio de Pozoblanco o del nuevo edificio del colegio Fray Albino de la capital.

Nadie pudo seguir su ritmo. Sí se acercó a la hiperactividad de la titular provincial de Educación la de Salud, María Isabel Baena. En los diez últimos días, ha inaugurado dos helipuertos (Villanueva de Córdoba y La Carlota); presentó las cifras de donaciones de 2011 del Reina Sofía e hizo balance de los tres primeros años de funcionamiento del Hospital Valle del Guadiato.

Idéntica buena «cosecha» de promociones para el PSOE obtuvo el delegado de Agricultura, Antonio Zurera. Entre sus cuatro convocatorias, destacó la visita que realizó a Palma del Río y a Baena —dos de los «fuertes» que les quedan a los socialistas— el 24 de enero. En la primera localidad, acudió a dos empresas vinculadas al sector de la naranja. Y en la segunda, informó sobre la Política Agraria Comunitaria (PAC). En la lucha contra la propuesta de la UE sobre la citada PAC la Junta echa el resto por la inminencia de las elecciones, ya que sabe que en el campo tiene un «granero» de sufragios.

Y en la Delegación de Igualdad, también hubo frenesí. Sólo la titular, Silvia Cañero, hizo tres actos (Peñarroya, la capital y Luque).

Consejeros

Además, aunque no corresponda a este periodo exactamente, la consejera del ramo, Micaela Navarro, estuvo el 20 de enero en Baena —uno de los bastiones socialistas— visitando las obras de un centro de día (1,5 millones).

También hubo visita de consejero el 19 de enero —estrictamente fuera de este periodo de análisis—. Pero hay que reseñarla, pues es uno de los más evidentes casos de intento de autobombo de la Junta, precisamente en la capital, donde necesita recortar distancias al PP. El citado día, el consejero de Cultura, Paulino Plata, procedió a presentar el Espacio Andaluz de Creación Contemporánea, aunque aún le resta el 15% de la obra, en el que la Administración regional invertirá 21 millones.