Cazadores de asteroides
«Meteor Crater», efecto del impacto de un meteorito caído en Arizona - ABC

Cazadores de asteroides

Los astrónomos llevan varias décadas siguiendo a los asteroides capaces de causarnos algún daño en el futuro

MADRID Actualizado:

Durante la semana pasada dos asteroides, uno pequeño y otro grande, se aproximaron a la Tierra lo suficiente como para que sus «visitas» fueran recogidas por los medios de comunicación de todo el mundo. El menor de los dos, del tamaño de un autobús, cruzó el cielo a menos distancia de la que nos separa de la Luna. Y probablemente habría sido incapaz de causar daños ni siquiera en caso de colisión, ya que se habría desintegrado en la atmósfera terrestre. El segundo, llamado Eros y de 34 kms de longitud, pasó a 26,7 millones de kms de nosotros. A esa distancia, tampoco causó daño alguno, pero la cosa habría sido muy diferente si su ruta se hubiera desviado levemente y le hubiera llevado a chocar contra nuestro planeta. En ese caso, Eros habría sido capaz de exterminar de un solo golpe a todas, o a casi todas, las formas de vida conocidas.

La comunidad internacional de astrónomos, cada vez más consciente del peligro, lleva ya varias décadas intentando localizar y seguir a los asteroides capaces de causarnos algún daño en el futuro. Se les llama NEOs (Near Earth Objects, Objetos Cercanos a la Tierra) y su número, a medida que se van dedicando más esfuerzos para localizarlos, va en continuo aumento. Ahí van algunos datos. La red internacional de observatorios que hoy se dedica a rastrear asteroides y cometas ha encontrado ya 900 que, durante este mismo siglo, pasarán relativamente cerca de la Tierra. Se trata de objetos, en todos los casos, de más de 1 km de diámetro, y la lista crece a razón de 80 nuevos miembros cada año. Entre ellos, 152 se consideran como «potencialmente peligrosos», ya que sus órbitas les llevarán a violar en algún momento la «distancia de seguridad» decretada por los astrónomos alrededor de nuestro planeta: 7,5 millones de km. Pero esos son solo los más grandes. Además, hay otros 8.542 NEOs con tamaños que van desde 150 a 1.000 metros de diámetro. 1.130 de estos objetos «medianos» también están en la lista negra de los científicos y se consideran potencialmente peligrosos para nosotros, aunque sus efectos en caso de colisión no tendrían consecuencias globales, sino regionales (países o continentes).

Bajando en la escala de tamaños, también se han localizado otros 15.000 asteroides zumbando a nuestro alrededor con longitudes comprendidas entre los 50 y los 150 metros. El comportamiento de estos cuerpos, más pequeños que los anteriores, resulta más difícil de predecir, ya que cualquier choque (con otro asteroide) o incluso la acción del viento solar puede hacerles cambiar de dirección y hacer que, en un momento dado, pongan rumbo a la Tierra.

Por último, la lista de «vecinos» conocidos se completa con otros 300.000 NEOs pequeños, es decir, menores de 50 metros. Muchos de ellos se vaporizarían al cruzar la atmósfera, y los que llegaran al suelo solo podrían provocar daños muy localizados. De hecho, se cree que cada año colisionan con la Tierra unos mil meteoritos de esta clase (más otros 100.000 de pocos kg. de peso, que arden en la atmósfera y caen en forma de polvo). Se estima que, debido a la aportación de material extraterrestre, la masa de la Tierra aumenta entre tres y treinta millones de toneladas cada año. O lo que es lo mismo, entre ocho y 82 toneladas cada día. Y eso sin que ni siquiera nos demos cuenta de ello.