El avance del PP en los pueblos el 20-N, clave para el vuelco en las autonómicas
Nieto camina ayer junto a Cabello de Alba, Merino y Aguirre en dirección al Palacio de Congresos - VALERIO MERINO

El avance del PP en los pueblos el 20-N, clave para el vuelco en las autonómicas

La victoria en 8 de los 17 mayores municipios y el recorte de distancia en los pequeños, donde el PSOE aguanta, auguran una campaña a cara de perro

CÓRDOBA Actualizado:

Los resultados electorales del pasado domingo en Córdoba, cuando el PP empató con el PSOE al lograr tres diputados nacionales, les bastaría a la formación para cumplir con la expectativa que tiene depositada en la provincia para los comicios autonómicos de la próxima primavera, y que pasan porque, como poco, el partido consiga un diputado más por cada circunscripción. Con ello, Javier Arenas cosecharía la mayoría absoluta que le permitiría formar gobierno en Andalucía, de forma que el PP pasaría de tener 44 parlamentarios autonómicos a 58. Éstas son las cifras que maneja el Partido Popular a nivel regional. En Córdoba, la traslación de los resultados de los comicios a Cortes Generales del domingo a las autonómicas supondría que el PP obtendría seis representantes, uno más de los que tiene en la actualidad, mientras que el PSOE bajaría de seis a cinco e Izquierda Unida lograría mantener el acta parlamentaria que desde 2008 está en posesión de José Manuel Mariscal Cifuentes.

Esta hipótesis está avalada por los resultados históricos que la formación que preside José Antonio Nieto en Córdoba ha cosechado en la capital —donde concentró el 53 por ciento de los votos, su récord en cualquier convocatoria electoral— y por el avance en municipios clave de la provincia, si bien el PP no ha podido superar al PSOE en la mayoría de las poblaciones de la circunscripción (50). El reto queda pendiente para las autonómicas. Y no es menor. Porque el PSOE, que se descalabró de un modo notable en Córdoba capital, mantuvo bien el tipo en buena parte de los municipios, porque ganó en 50 de las 75 localidades cordobesas aunque sí es cierto que en muchos casos se estrechara el margen de distancia con el PP. En este contexto cobran sentido las palabras del secretario provincial socialista, Juan Pablo Durán, en la noche electoral, cuando proclamó, después de la debacle mayúscula de su partido a nivel nacional, que en Córdoba había ciertos motivos de satisfacción, porque se había producido «una mejora sustancial respecto a las municipales» de la pasada primavera —no suelen extrapolarse ambas citas—.

El balance de bajas, valga el término, del PSOE no es menor al menos desde un punto de vista simbólico, puesto que hay poblaciones señeras en las que los socialistas han dejado de ser los más apoyados en unas generales. Basta con citar a Lucena, Cabra, Priego de Córdoba o Montilla, en las que el PP se ha impuesto con una mayoría que no ha sido holgada en casi todos los casos pero sí suficiente para marcar la tendencia de cara a próximas convocatorias electorales.

En los 17 municipios de más de 10.000 habitantes el equipo de Nieto puede darse por satisfecho: ha vencido en ocho de estas localidades, de tal modo que en manos de los socialistas sólo han quedado Puente Genil, Palma del Río, Baena, Aguilar; La Carlota; Fuente Palmera; Montoro; Fernán Núñez y Villanueva de Córdoba.

Pero el PSOE se ha demostrado fuerte hasta ser rocoso en los municipios con una población media, en algunos de los cuales la diferencia de votos entre los socialistas y los populares llega a ser de 20 puntos, tal y como apuntaba ya ayer este periódico. Ejemplos no faltan, pero quizás los casos en los que el PSOE ha sabido conservar mejor la distancia han sido los de Castro del Río, Bujalance, Santaella, Benamejí, Doña Mencía, Hornachuelos, Moriles, Villaviciosa, Cañete de las Torres, Obejo y Palenciana.

En todos ellos la diferencia entre el PP y el PSOE, siempre a favor de este último partido, no baja de 15 puntos. Las autonómicas serán una buena ocasión para volver a poner a prueba la capacidad del PSOE para mantener sus feudos a salvo y para que el PP demuestre que la confianza obtenida no es flor de un día.