Yuri Gagarin, después del primer vuelo espacial
Yuri Gagarin, después del primer vuelo espacial - ABC

Yuri Gagarin: el héroe de los 108 minutos de gloria

Cosmonauta y primer ser humano en el espacio

* Doctor ingeniero en el Instituto Nacional de Técnica AeroespacialActualizado:

¡Vamos!, es la palabra que Yuri Alekseyevich Gagarin (1934-1968) pronunció al encenderse los propulsores del cohete Vostok 1 que llevaron por primera vez a un hombre al espacio exterior.

El lanzador, de 30 metros de altura, fue diseñado por el padre de la astronáutica soviética Sergei Korolev e inspirado en los diseños de las bombas V2 alemanas. El habitáculo donde voló Gagarin apenas tenía una altura de 1,70 metros. La nave se controló desde tierra, porque se desconocía cuál podría ser el comportamiento de un hombre ante las aceleraciones generadas durante el lanzamiento y el efecto de la ingravidez.

La crónica de ABC refleja cómo el vuelo de Gagarin en 1961 supuso un golpe en el orgullo estadounidense. Sus astronautas, considerados superhombres, dormían mientras un valiente soviético hacía historia.
La crónica de ABC refleja cómo el vuelo de Gagarin en 1961 supuso un golpe en el orgullo estadounidense. Sus astronautas, considerados superhombres, dormían mientras un valiente soviético hacía historia.

El lanzamiento se produjo el 12 de abril de 1961 a las 6:07 de la mañana. Seis minutos después, Gagarin empezaba a informar de su buen estado y de las imágenes únicas que estaba viendo. La primera vez que un ser humano veía la oscuridad del firmamento y la Tierra desde una perspectiva única.

Gagarin sobrevoló la estepa rusa, el océano Pacífico y comenzó su descenso al sobrevolar África. Durante el vuelo comió y bebió para comprobar que era posible. Llevaba reservas para 10 días por si no conseguía la órbita prevista y tenía que permanecer en el espacio más tiempo de lo esperado. Las incertidumbres eran muchas. Poco más de una hora después, comenzó su vuelta a casa que no fue tan plácida como el lanzamiento. El módulo de servicio y el de reentrada no se separaron correctamente y quedaron entrelazados por unos cables que hicieron girar al primer cosmonauta descontroladamente. Por fortuna, el calor de la reentrada quemó esos cables y Gagarin llegó a tierra firme gracias a su paracaídas, cerca de una granja y a varios cientos de kilómetros del lugar donde se le esperaba.

Después del vuelo, su vida cambió. Se convirtió en un héroe nacional y en el ejemplo de la superioridad soviética. El impacto en EE.UU., en plena guerra fría, después de que la URSS se hubiese adelantado unos años antes con el lanzamiento del primer satélite, fue enorme. De hecho, fue el causante de que se pusiese en marcha el mayor desafío tecnológico del siglo pasado: la llegada del hombre a la Luna. Independientemente de la nacionalidad de Gagarin, con su vuelo de 108 minutos abrió la puerta al espacio. Desde entonces más de 300 astronautas le han seguido y nuestros horizontes están más lejos: Marte es nuestro próximo objetivo. ¡Vamos!